Foto: EPA / Ansa – Brasil

Manuel Alberto Santillana M.

(20/80)

Una vida nueva

En un par de días me harán una operación radical para extirpar un cáncer de colon que no remitió completamente. Andaré de por vida con una colostomía y una bolsita por un costado donde recogeré las heces. Al principio del diagnóstico del cáncer me resistía. No lo quería. Luego de casi siete meses a partir de los primeros síntomas lo he aceptado como una realidad. Una oportunidad para iniciar una nueva vida. Una vida basada en ser más tranquilo, estar más con la familia, hacer menos locuras pero seguir viviendo intensamente como siempre ha sido mi vida.

Esta etapa me ha dado la gran lección de que amigos que hace años no veía se acercaron y otros, otras, quienes no consideraba tan amigos sino conocidos o nada mas colegas se mostraron con una solidaridad enorme. Me ha dado una lección de amistad de cariño, espiritualidad y solidaridad humana. Desde hablarme por una hora o dos por teléfono desde el extranjero hasta quien me ha dicho: “No hay bronca, hierba mala nunca muere” con mediano humor negro. Pero me he dado cuenta que hay un buen número de colegas, conocidos y amigos, amigas que ya andan por la vida con su bolsita de colostomía desde hace 5 o 10 años, y siguen tan campantes.

Así que, bienvenida una etapa de vida donde por lo menos por otros quince o veinte años seguiremos produciendo literatura, dando clases a alumnos y alumnas brillantes, provocando ideas nuevas, divirtiéndome bastante con amigos o disfrutando de la belleza humana, acompañando a los hijos, a la pareja y a la nieta. Todo bien.

Y si por alguna sinrazón o paradoja del destino se acaba la vida, ésta fue muy bien vivida, bien disfrutada durante 65 años. ¡Chingue a su madre el mundo!

(21/79)

Ucrania

Ahora que me van a operar del cáncer de colon, que la vida me proporciona una nueva oportunidad de crecer y desarrollarme resulta que estamos casi a las puertas de una tercera guerra mundial. ¡Chale!.

Soy un autentico postmoderno en mi visión del mundo. No se me hace ni hacía extraño que ahora que se viene la revolución tecnológica de la red telecomunicacional 5G, de los automóviles eléctricos, de la energías limpias, de las refrigeraciones más baratas y eficientes, o de los focos LED a la vez la banca internacional y los supermillonarios sean mas despiadados. Al capitalismo internacional le vale gorro que se acaben las vaquitas marinas con la pesca de redes de barrido, o proteger al aguacate michoacano, o las reservas de gas o de uranio de Ucrania, si se las pueden quedar y aprovechar, lo harán. Eso es lo que está detrás de este conflicto de Ucrania, los enormes recursos mineros, de gas y agrícolas, así como el paso al mediterráneo. Que no se haga pato la OTAN, que luego de firmar un acuerdo con Rusia, a mediados de los noventa, de que no se correría al este lo ha hecho en 5 ocasiones. Y no solo eso, sino que la intención es poner bases militares norteamericanas en la frontera rusa. No digo que los rusos sean unas blancas palomitas, pero tampoco los europeos ni los norteamericanos.

Chale, cuando la vida me da una oportunidad capaz podemos morir achicharrados por una guerra nuclear. Ni modo hasta ahí nos ha llevado la soberbia por el dinero y el poder. 

MASM

Vassili Kandinsky – La Gran Puerta De Kiev, 1928