
Manuel Alberto Santillana M.
(14/86)
No serán los únicos
Mi padre, quien gozaba de una lucidez y picardía sin límite, le preguntó a mi hermano si le habían pagado en un trabajo veterinario que hizo con un ganado vacuno. Mi hermano Mario, apenado, le dijo: No papá, me engañaron.
Mi padre siguió peinándose y mirando fijamente al espejo le dijo: Ya no regreses. No te van a pagar. No van a ser los únicos hijos de la chingada que te vas a encontrar en la vida, habrá muchos.
(15/85)
Los bienes sirven para remediar los males
Durante unos tres años, entre 1996 y 1998, estuve encargado de urgencias de la Unidad del Medicina Familiar del IMSS No. 37, aquí en Hermosillo. Tenía a tres o cuatro enfermeras súper capacitadas y con experiencia, amén de una asistente con una inteligencia y alegría sublimes. Un equipazo con quien se podía trabajar con gusto y por gusto. Orden que daba, orden que se cumplía y si no se podía, era porque realmente no se podía.
Un día les comenté de una deuda que tenía con el banco, y Doña Irma, la enfermera de más experiencia me dijo sin dudar: Pues venda algo y con eso lo paga. Los bienes sirven para remediar los males.
Años después vendí una Ford Explorer de 8 cilindros que habíamos usado durante cinco o seis años. La vendí y pagué. En efecto, para eso sirven los bienes.
MASM





