
Los sellos de “obra suspendida” que apenas ayer había colocado el INAH sobre las instalaciones de la Presa Bicenterario o Pilares, fueron removidos anoche mismo después de que la institución, la Conagua, la Comisión Estatal del Agua y el Gobierno del Estado acordaran firmar un convenio para conservar los sitios arqueológicos que se encuentran en el embalse de la presa.
La clausura por parte del INAH apenas un día antes de la inauguración oficial de la presa, programada para este miércoles con la presencia del presidente López Obrador, causó sorpresa pues expertos arqueólogos hicieron recorridos de inspección desde el inicio mismo de los trabajos en el 2012.
En esos recorridos, “los especialistas registraron 44 sitios, 34 identificados como áreas habitacionales prehispánicas y 11 con presencia de manifestaciones gráfico rupestre”, todos ellos catalogados de suma importancia y protegidos por la Ley Federal de Monumentos, Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.

El martes 04 de agosto el INAH envió un comunicado advirtiendo de la “afectación del patrimonio arqueológico en la cuenca alta del río Mayo por la reciente puesta en marcha en operación de la Presa Pilares”, por tanto hacía un “acto de autoridad de suspención” colocando sellos de clausurado.
El Antrop. José Luis Perea González, director del Centro INAH Sonora, hizo “un llamado a realizar acciones inmediatas para su protección, dado que actualmente, 20 sitios – la mayor parte con petrograbados – se encuentran inundados y afectados por el embalse que tiene, en este momento la Presa Pilares”.
En el comunicado también se manifiesta que “el proceso de regularización de la obra que ahora está terminada, se gestionó ante el INAH en el mes de febrero, sin realizar las actividades de registro, excavación, prospección, análisis de materiales y conservación de los petrograbados que permitirían una adecuada protección del patrimonio arqueológico.”

Es decir, la obra que ha sido polémica desde su inicio por las afectaciones a los grupos guarijios que viven en la región del Mayo, siguió adelante los últimos meses a pesar de no haber realizado los trabajos de conservación necesarios exigidos por la ley.
Después de la clausura, en una operación relámpago de contensión, anoche mismo Conagua y el INAH anunciaron el retiro de los sellos, al haber llegado al acuerdo de que “con el objetivo de avanzar en la conservación del patrimonio arqueológico ubicado en el embalse de la presa Pilares, el INAH, en coordinación con el gobierno de Sonora realizarán las acciones que aseguren la conservación de este patrimonio histórico.
Con ese objetivo, ambas instancias firmarán un convenio que permitirá que en el mes de octubre inicen los trabajos de conservación en campo.”
Los trabajos los realizará la Comisión Estatal del Agua junto con el INAH, y la Conagua acompará como asesoria técnica.

La presa Pilares es parte del proyecto Hídrico integral Sonora SI de Guillermo Padrés y en su momento estuvo también bajo la lupa por irregularidades. Al llegar el término del sexenio, la obra se detuvo y estuvo inconcluso por años.
Representantes guarijíos han demandado jurídicamente la detención de la obra, pues el embalse inundará sus sitios históricos de asentamiento y áreas sagradas. Algunos han sido reunicados voluntariamente y otros han sido desplazados por la fuerza y con intimidaciones.
Redacción: Libera Radio.
Fotos: Centro INAH Sonora.





