
Por Jesús Antonio Dyke García*
LOCAL / HERMOSILLO
Los problemas con los que cuenta nuestra comunidad y ciudad son demasiados, ha estos se le suman los relacionados con el COVID19.
Antes de la pandemia nuestra ciudad ya contaba con muchos problemas que durante años las distintas administraciones locales y estatales se han aprovechado para sus intereses particulares, por ejemplo, el que un gran porcentaje de la población siga en condiciones de pobreza y de inseguridad, les ha propiciado un bono electoral seguro.
Durante los anteriores procesos electorales nos han prometido resolverlos, pero al llegar la hora en donde los ciudadanos votan y eligen a sus representantes, estos últimos se olvidan de sus electores y empiezan a cobrar su cheque mensual.
Es un hecho histórico, pero esto ya acabó. La organización vecinal debe de ser la fuerza que impulse el cambio en la cuarta transformación.
Hoy debemos seguir impulsando la organización del pueblo. Esta es la fuerza que deba seguir impulsando los cambios que ocupan nuestra comunidad, ante el oportunismo electoral de grupos políticos y económicos que le temen al pueblo organizado en nuestros municipios del estado.
ESTATAL / SONORA
Con un decrecimiento del -0.6% durante el año 2019, un ligero crecimiento de 1.6% durante el primer trimestre del 2020 y un crecimiento promedio por debajo del nacional durante los últimos tres años, son los datos con los que cierra el actual Gobierno de Sonora.
Estos números nada positivos son producto de que el actual gobierno estatal sigue priorizando un modelo neoliberal hacia el exterior, en donde busca abrir puertas con la creación de ficticias “Mega Regiones” como la de “Arizona-Sonora”.
Son “regiones” que solo buscan el ganar-ganar de una sola entidad como lo es de Arizona. Hasta antes de la pandemia del COVID19, nuestros paisanos mexicanos de Sonora en promedio al año gastaban poco más de 2 mil 500 millones de dólares, es decir, 55 mil millones de pesos, algo así como 4/5 de los ingresos del Gobierno del Estado de Sonora asignados para el 2020.
En los últimos años la entidad sonorense ha sido considerada el patio trasero de este estado de EUA. Por su parte, este modelo de patio trasero busca que los directivos de las principales empresas sean de origen extranjero, con el objetivo de cuidar los productos destinados a la exportación del sector automotriz y del sector minero estatal.
Durante la cuarentena estos dos sectores se vieron gravemente afectados por el cierre parcial y completo de sus áreas de trabajo, generando una drástica caída en la producción y en las ventas, sin embargo, existe otra cara de la pandemia y es la reducción en el nivel del empleo en la entidad.
Solo para el 2do trimestre del 2020, se registró una pérdida de 13,041 empleos formales, lo que permeo en el raquítico avance del año y que durante estos seis meses se cuente con la creación de 1,087 empleos formales.
Esta condición de desempleo masiva que se presentó y se sigue presentando por la Pandemia del COVID19, evidenció que la mayoría de los trabajadores en Sonora se encuentra en una fuerte vulnerabilidad laboral, producto del modelo neoliberal que se manifestó en la subcontratación y el esquema de franquicias, pero para lo cual el Gobierno del Estado de Sonora no encontró la manera de dar solución y certidumbre a un gran sector de la población.
Muchos nos hemos preguntado qué pasó con “los dineros” esos 1,300 millones de pesos que pidieron para ejecutar este 2020. A estos hechos se suma la fuerte corrupción a la hora de asignar las obras por parte del gobierno estatal, dado que estas en su mayoría van a parar a “los compadres contratistas”.
De una vez decimos, los próximos representantes deben de tener en claro que las fuerzas internas del pasado en la entidad siguen vigentes, se debe de fortalecerse la fuerza política que busque destrabar los aspectos económicos y sociales que generan esta vulnerabilidad en nuestra sociedad.
Desde hoy se debe trabajar para seguir organizando al pueblo en todo el estado y darle voz a los olvidados.
INTERNACIONAL
Las potencias hegemónicas de occidente se encuentran en decadencia.
En los momentos más necesitados de la unidad internacional, países como Estados Unidos, los de la Unión Europea e Israel se encuentren bombardeando a otros países en momentos de la crisis internacional de salud por el COVID19.
En este contexto existe un frente de países que cuentan con mejores fuerzas relativas a largo plazo, crecimiento en productividad del trabajo y aumento en la creación de valor en sus economías, como son la Rusia, posible victoriosa en la carrera por la cura del COVID19; y la China, actual líder del comercio internacional y más pronto que tarde será el país con la moneda más fuerte en el mundo.

*Maestro en Integración Económica por la Universidad de Sonora. Licenciado en Economía por la Universidad de Sonora. Especializado en Procesos de Integración de la Minería. Investigador en la Ibero-Americanisches Institut, Stiftung Preuβischer Kulturbesitz, 2017, en Berlín, Alemania.
Twitter: @JesusDyke5
Fb – Jesus Dyke G.





