Cultura light 2020

Manuel Alberto Santillana

1) Pese a que este 2020 va a ser recordado como “el año de la pandemia” también habrá que recordarlo como el año de los conservadores. Porque han dado luz y sombra diariamente en la prensa escrita, la televisión o la radio y, desde luego en las plataformas de las “benditas redes sociales”. Sin dejar de pasar un día, a partir de que tomó posesión AMLO y la 4aT, uno se encuentra con que los anteriormente periodistas, intelectuales o supuestos líderes de opinión ahora se han vuelto unos críticos del poder. Lo que no hicieron en veinte o treinta años anteriores, ahora con gran valentía lo hacen every day. Son o quieren ser la oposición fuerte que redirija el rumbo de la 4aT, corrija los errores de López Gatell sin saber lo mínimo de epidemiología o, peor aun, cuestionen al presidente por todo. Y todo es todo; desde usar trajes que le quedan grandes, los zapatos sucios, los dislates al expresarse, el saludo a la mamá del Chapo, el beso a una niña, el no usar cubrebocas, etc, etc.

2) Pero como estos opositores o intelectuales hacen su crítica no desde el análisis de la información y los datos para pasar a manifestar su opinión, sino au contraire ajustando la realidad de los hechos o información a su juicio, pues todo les sale mal. Y esto es un rosario de ejemplos de la torpeza de la oposición moralmente derrotada, así veamos algunos ejemplos de las criticas de la oposición que son de risa o típicos del surrealismo mexicano:

a) En diciembre de 2018, cuando muy pocos en este país conocíamos la palabra “huachicol” como el robo de combustibles a PEMEX, resulta que la oposición comenzó a criticar la política de AMLO “porque estaba generando desabasto de gasolina en todo México”. O sea, para esta oposición que se robaran la gasolina en los oleoductos, los trailers pipas, o los barcos provenientes de las plataformas o que el 80% de las gasolineras del país compraran gasolina del huachicol no les parecía un delito o un error. ¡Ah¡ pero no se hubiera informado a la población del desabasto o que se compraran 600 camiones tanque “pipas” para distribuir la gasolina era un craso error. Vimos entonces a la oposición como experta en Ingeniería petrolera.

b) Después, los de esta oposición fifí se volvieron Biólogos ecologistas. Con lo del tren Maya, varios escritos pululaban que “se iba a morir los escasos jaguares que aún existen en México, atropellados por el tren”. Y que se iban a destrozar las ruinas mayas a su paso. Total, que cero apoyo a tal proyecto. Pero cuando una organización mundial del medio ambiente de la ONU le hace un reconocimiento a México por el proyecto del tren Maya, precisamente por su respeto ecológico y a la biodiversidad, pues se quedaron muy calladitos.

c) Otro ridículo de la oposición, ahora convertidos en Doctores en Economía, es cuando critican a AMLO en cuanto a la estrategia lanzada para la reactivación económica por el impacto de la epidemia de COVID-19. Resulta que a contracorriente de las políticas económicas mundiales en México no se apoyó a las grandes industrias, y no se pide un préstamo a la banca internacional para hacer acciones sanitarias. Sino que se estableció un plan de austeridad, se cobraron impuestos a quienes no pagaban y se distribuyó el dinero en las clases populares. El resultado, México ha logrado paliar la epidemia sin que su sistema de salud haya colapsado, las empresas han tenido en algunos casos ganancias extraordinarias (farmaceuítica y la hospitalaria) y otras han logrado superar el momento sin desplomarse, excepto las micro o medianas empresas donde sí ha calado duro. Resultado, la economía mexicana ha crecido un 17% en el último trimestre, el empleo se ha recuperado un tercio según reportes del IMSS e INEGI, el peso está firme, hay recursos para sostener el sistema de salud y comprar las vacunas, y el día de ayer (12 de noviembre), la calificadora internacional Moody´s reasigna una mejor calificación al país.

d) Después la oposición quiso ser Pulitzer o Kapuscinsky y terminaron siendo unos Carlos Denegri. Otro ridículo más de la oposición, ahora en cuanto al combate a la corrupción. Además de que los que hablan, publican o critican tienen una larga cola que les pisen, cada vez que lanzan una critica les sale el tiro por la culata. Se lanzan contra AMLO y Bartlett, y al día siguiente el SAT expone las 10 empresas mexicana a la que se les ha condonado “sin explicación” el pago de impuestos. Critican que AMLO no ataque a los narcos, que hizo un pacto de no agresión o que saludó a la mamá del Chapo Guzmán, y al día siguiente encarcelan al secretario de seguridad de Calderón por ser socio del Chapo.  Señalan que AMLO ataca a los intelectuales y revistas como Nexos o Letras Libres y al día siguiente se descubre que de un tiraje de 5000 ejemplares mensuales, el gobierno le compraba 4000 ejemplares a estas editoriales, además del pago inflado de las páginas de publicidad.

e) Por último, en política exterior la oposición moralmente derrotada quiso ser Genaro Estrada y terminó siendo Vicente Fox. O sea un desastre con las patas en cuanto a política exterior. Primero inventan que AMLO está con Trump, que son amigos y que le conviene que se reelija cuatro años más. Luego toda la oposición se va en cargada con Joe Biden. Después, ya que gana Biden y aún sin terminar el conteo oficial de votos se apresuran a felicitar a Biden y dicen que es un error que AMLO no lo haya dado la enhorabuena. Que por qué a Evo Morales sí y a Biden no. Y AMLO señala, “Soy amigo de Biden desde hace 10 años”. Y el propio Biden y su equipo señalan que habrá un cambio sustancia de la política exterior de los EEUU de mayor acercamiento con México, precisamente porque está AMLO. O sea, no dan una esos de la oposición.

3) Claro que AMLO y la 4aT, han cometido errores y dislates. Pero lo que periodísticamente o académicamente hay que hacer, en mi opinión, es buscar los datos, hechos, argumentos y luego lanzar una critica constructiva desde la izquierda para que se corrija. Sino seguiremos viendo los ridículos de la oposición y sus voceros discurriendo como en las épocas estalinistas o macarthistas: “Si los datos no cuadran, la que está mal es la realidad”.