Faltan 13 días para que se realice la primera consulta nacional impulsada por la ciudadanía y no se percibe en el ambiente las condiciones para que la misma sea un éxito, es decir, que haya la suficiente participación para que se logren los 37 millones de votos necesarios para que el resultado obligue a los poderes públicos a actuar en consecuencia.

“El resultado de la consulta popular es vinculante para los poderes Ejecutivo y Legislativo federales, así como para las autoridades competentes, cuando la participación total corresponda, al menos, a 40 por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores”, dice la Ley Federal de Consulta Popular. La lista nominal nacional ronda los 94 millones de posibles votantes.

Recordemos que la idea de someter a los expresidentes a posible investigación y juicio fue planteada desde antes del triunfo de Andrés Manuel López Obrador en el 2018, aunque este ha dicho reiteradamente que es partidario de dar vuelta a la página. Sin embargo, el mismo presidente y Morena impulsaron una campaña récord en septiembre del año pasado y lograron las firmas necesarias para que la Cámara de Diputados validara el ejercicio.

Pero después de eso pronto empezaron los tropiezos, pues la Suprema Corte cambió la pregunta original a una frase demasiado rebuscada: “¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”

Para muchos, esto no tiene nada que ver con someter a juicio al menos a cinco expresidentes de la República: Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto.

Aunado a la falta de una verdadera promoción en medios y redes sociales, al Instituto Nacional Electoral (INE) le faltó dinero para instalar las suficientes “mesas receptoras” (que no casillas), pues del total que funcionaron en la elección del 06 de Junio, solo se tendrán poco más de la tercera parte. “El número de casillas son 50 mil casillas a nivel nacional, entonces estamos hablando que por casilla se necesita por lo menos la participación de 700 personas para alcanzar la meta de 37 millones de mexicanas y mexicanos que estamos participando en este proceso”, dice Ariadna Bahena, promotora de la consulta.

Esto significa más o menos 1.5 votantes por minuto, algo que se antoja difícil.

En abril, Lorenzo Córdova dijo que el INE había solicitado a la Secretaría de Hacienda mil 500 millones de pesos para instalar 104 mil casillas, pero ante la negativa de la dependencia, replanteó el tema y estimó colocar 91 mil casillas con 890 millones de pesos. Pero hoy Martin Martínez Cortázar, vocal ejecutivo de la Junta Local del INE en Sonora, dijo en entrevista radiofónica que solo se reunieron 522 millones de pesos a base de sacrificar otros programas.

El funcionario dijo que en Sonora, de las 3,749 mesas directivas de casillas que hubo el 06 de Junio, el 1 de agosto habrá solo 1,323 mesas receptoras de la consulta, aunque ya están listas poco más del 80% de la integración de estas, de los mismos ciudadanos que participaron en la votación electoral

“Ya se recibieron las papeletas en las 7 mesas distritales de la entidad, para su contado, sellado y agrupamiento, y se entregarán 5 días antes a los presidentes de mesas receptoras. Hoy se entregaran a los vocales ejecutivos de los 7 distritos electorales las listas nominales de electores con fotografía”, dijo Martínez, y abundó:

“Será como una jornada electoral, empezará a las 8.00 am y terminará a las 18.00 hrs, pero si hay personas haciendo fila cuando den las 6, se les dejará votar. Pueden consultar la mesa que les corresponda en la página del INE, será la más cercana a su domicilio. Se cuenta con el apoyo de la Secretaría de Educación y Cultura, pues las mesas estarán en escuelas, mayoritariamente.”

Por otro lado, generó sorpresa que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional no solo apoye el ejercicio, sino que anunció en un comunicado una campaña de promoción:

“Hay que entrarle, no viendo hacia arriba, sino mirando a las víctimas. (…) Esto con el fin de que así arranque, independiente de los de arriba, una movilización por una Comisión por la Verdad y la Justicia para las Víctimas, o como quiera que se llame.  Porque no puede haber vida sin verdad y justicia”, concluye el EZLN.

“Les aterra que las víctimas recuperen sus demandas del uso ruin y perverso que la ultraderecha hace de su dolor. Porque el dolor no debe ser negocio electoral, y menos para fines tan mierdas como que regresen al gobierno quienes son algunos de los principales responsables de la violencia y que antes sólo se dedicaron a acumular paga y cinismo”, explicaron en el pronunciamiento publicado en la red.

Redacción: Libera Radio.