Estaba en un hospital privado ubicado en Palermo, recibiendo un tratamiento para una enfermedad que no ha sido revelada en los medios; ahí, el conocido mafioso Matteo Messina Denaro, quien había permanecido prófugo desde hacía 30 años fue detenido por la policía de Italia.

Messina Denaro había sido hasta ese momento el prófugo número uno, a este personaje se le atribuyen algunos de los más atroces asesinatos de la República Italiana.

Según las investigaciones, Matteo Messina era el máximo jefe de la Cosa Nostra de Sicilia incluso cuando estaba prófugo.

El capo había sido juzgado en ausencia y condenado a múltiples cadenas perpetuas, acusado entre otros delitos, de docenas de asesinatos. Messina es culpable también de dos atentados con bombas en Sicilia en 1992 que mataron a los principales fiscales antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, la esposa de Falcone y varios de sus guardaespaldas.

Otros crímenes espeluznantes por los que fue condenado es el asesinato del hijo pequeño de un traidor de la mafia, quien fue secuestrado y estrangulado antes de que su cuerpo fuera disuelto en una tina de ácido.

Maurizio De Lucia, fiscal jefe de Palermo dijo que el prófugo había estado usando el seudónimo de Andrea Bonafede; pero cuando el Carabinieri se le acercó en la clínica y le preguntó si era Messina Denaro, el fugitivo admitió que lo era.

Después de su arresto el juez buscó confirmar su identidad y hacerle preguntas básicas para llenar documentos. El juez le recordó que debe responder con la verdad, Messina Denaro respondió: “consciente”.

Cuando se le preguntó su ocupación, respondió “agricultor” y agregó que su hermano era banquero y sus cuatro hermanas amas de casa.