Se encontraba recorriendo el puerto pesquero de Wakayama, cerca de Osaka, el primer ministro Fumio Kishida se disponía a dar un discurso cuando de pronto fue sorprendido por el humo que salía de una “bomba”.

De inmediato Kishida fue retirado del lugar; se encuentra fuera de peligro pues la bomba solo era de humo, el agresor fue detenido.

Luego de que el exprimer ministro Shinzo Abe fuera asesinado a tiros en junio de 2022, la situación en Japón ha sido de alerta máxima en torno a la seguridad de sus políticos.

En atentado se da además en el contexto de que Japón albergará la cumbre del G-7 para los líderes mundiales, la cual se realizará en Hiroshima en mayo.