Ministras y ministros “están al servicio de los potentados”, alejados del pueblo, enfatizó el presidente Andrés Manuel López Obrador ayer en su ya clásica conferencia de prensa mañanera.

Y es que en las más recientes acciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), está el haber declarado inválido en su totalidad el acuerdo emitido por el mandatario en que consideraba como de seguridad nacional algunos proyectos de infraestructura e información de obras por lo que se reservaba la información de estas.

“Nos adelantamos porque ya sabíamos que en la Corte había la intención de frenar las obras que estamos realizando en el sureste, el Tren Maya, y otras obras importantes de beneficio para la gente. Y la Corte, como se dice coloquialmente, ya la perdimos, siempre había estado alejada del pueblo y cercana al poder, pero ahora de manera descarada”, dijo AMLO.

Pero el presidente no se quedó ahí, aprovechó para destapar que nada menos que Fernando Gómez Mont, quien fuera asesor de Zedillo cuando este concesionó las vías ferreas mexicanas a Germán Larrea, dueño de Grupo México; y en tiempos de Felipe Calderón se desempeñó como secretario de Gobernación; es uno de los abogados que tramitan los amparos en contra de las obras que intenta realizar el Gobierno de México.

Estos abogados asociados a la opocisión, entre los que destaca Gómez Mont, tiene como especialidad el tráfico de influencias dijo López obrador.

“Ya sabíamos que iban a tratar de frenarnos. No estoy hablando al tanteo, no estoy inventando nada. Todos los amparos, a las obras que estamos llevando a cabo se promueven con un grupo vinculado a los jueces, magistrados, ministros del Poder Judicial”.

Por lo anterior, el presidente dijo que anticipándose al fallo de la SCJN, publicó otro decreto para proteger las obras y se declaró que son de seguridad nacional e interés público.