• Puerto Libertad, quintuplicará su población en tres años
  • Nueva licenciatura en la carrera de enfermería en Etchojoa
  • ¿Cómo garantizarán el agua a la Nación Yoreme Mayo

Luis Enrique Ortiz

Seguramente Andrés Manuel López Obrador vendrá pronto a Sonora, como siempre con una agenda bien cargada -se han fijado que siempre trae al lado al subsecretario de egresos de la federación, es decir que anda chequera en ristre- el presidente encabezará un periplo que sin duda incluirá visitas a ciudades fronterizas, comunidades indígenas, caminos serranos y muy probablemente Puerto Libertad, en donde parece que ahora sí iniciará la construcción de la planta de reexportación de gas natural a la parte asiática de la Cuenca del Pacífico.

Hace alrededor de un mes, se inició la reparación de la calle 36 Norte, principal rúa terrestre de comunicación entre la ciudad de Hermosillo y la comisaría costera del municipio de Pitiquito.

Y es que no es poca cosa lo que viene, en menos de tres años, Puerto Libertad y sus alrededores podría quintuplicar su población, producto de una inversión de varios miles de millones de dólares para la venta de gas norteamericano.

La comisaría tiene poco menos de 3 mil habitantes y se espera que en 2026 se eleve a casi 13 mil, con su consiguiente aumento de demanda de bienes y servicios que no se pueden garantizar con el estado actual de la famosa 36 Norte, que termina justo en las tucsonescas casas de los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad.

¿Y los caminos seris, apá?

Donde las cosas no van tan viento en popa es en el Plan de Justica Seri, en especial en materia de caminos, precisamente.

El destino de al menos 70 millones de pesos, se debate entre la más total opacidad, debido a que se presumen ejercidos, pero no hay evidencia de conclusión de ninguna obra caminera. De los 26 km que deberían conectar al Desemboque con la calle 36 Norte, ni siquiera se ha llegado al 1%, pese a que los trabajos del camino artesanal de concreto iniciaron en octubre de 2022.

Peor aún, de los más de 60 km de terracería que se rehabilitarían para conectar -por la costa- a las comunidades comcaác de Punta Chueca y Desemboque, no se ha avanzado nada. Cero.

Por fortuna, ya se resolvió el grave problema del divisionismo que había entre las autoridades tradicionales, con la elección de un nuevo gobernador, quien es a la vez el comisario de bienes comunales de la Isla Tiburón.

El divisionismo fue fomentado desde la Secretaría de Gobierno, desde la época cuando su titular era Dr Álvaro Bracamonte Sierra, como ya en la era del abogado Adolfo Salazar Razo al frente de la dependencia.

La división ha desaparecido, ahora el gobierno del estado deberá, trabajar con un gobernador afín al presidente del Consejo de Ancianos de la Nación Comcaác, Enrique Robles Barnett, a cuya autoridad tradicional varios subsecretarios y recientemente una subsecretaria, ignoraron, minimizaron y combatieron, al apoyar de manera abierta y descarada a un gobernador destituido acusado de corrupción.

La historia y los votos, le dieron a Robles Barnett la razón. Nunca en la milenaria historia seri, se había sufrido un intervencionismo gubernamental tan abierta a los usos y costumbres de la etnia, declaró hace pocas semanas, cuando el dirigente exigió respeto a la autonomía y las formas de gobierno de su pueblo.

Habrá que preguntarle al director del Instituto Nacional para los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino y a la secretaria de Sedesson, Wendy Briceño Zuloaga, comisionada estatal para dar seguimiento al Plan de Justicia Seri, cómo va el tema de los caminos y qué le informarán al presidente López Obrador, en su pronta visita.

Ojalá todo se aclare y pronto pueda venir AMLO al Desemboque a inaugurar un camino tipo Oaxaca o como el que hay en Tórim, en territorio yaqui. Donde, por cierto, se debe reconocer los avances en materia de construcción del acueducto que llevará el vital líquido a todas las comunidades de los ocho pueblos Yoeme y el inicio de la Universidad Indígena, donde paralelo a la carrera de medicina alópata se desarrollará una propuesta basado el tratamiento de la salud con alternativas tradicionales, que incluye el uso de plantas, rituales y técnicas heterodoxas para el mundo yori.

Nueva carrera de Licenciatura en Enfermería en Etchojoa

La Universidad Tecnológica de Etchojoa (UTE) abrirá el 1 de septiembre de 2023 la licenciatura en Enfermería, cuya curricula podría incluir clases en idioma yoremnokki, pero no en medicina tradicional yoreme, ya que el esquema curricular de la institución no lo permite. Las universidades tecnológicas en Sonora, están bajo la lupa de la federación, debido a que al menos en tres planteles, San Luis Río Colorado, Nogales y Hermosillo, existen problemas de opacidad en la correcta aplicación de poco más de 50 millones de pesos en equipamiento. De entrada, esto le afecta a la UTE con la restricción presupuestal, que sin bien le permitirá abrir la nueva licenciatura en enfermería, no contará al menos en el presente año, con recursos para la apertura de tres rutas de transporte escolar para los estudiantes de comunidades indígenas con problemas de movilidad e ingreso. Tampoco para la construcción de nuevas aulas o más espacios deportivos, mucho menos para ampliar su servicio de comedor. Pero, por otro lado, es importante señalar que la UTE ha renunciado a varios cientos de miles de pesos de ingresos propios, al condonar en forma de beca, las colegiaturas a una tercera parte de sus estudiantes. Una buena forma de hacer más con menos. Esta es la forma en la que la institución pretender insertarse en el marco del Plan de Justicia Mayo, que es sin duda en el que menos se ha avanzado, incluso comparado con el caso de la Nación Comcaác, donde se han presentado retrocesos, pero también avances, en cambio en la región yoreme no se ve claro, ni por dónde.

Seris, yaquis y guarijíos, tienen claro su futuro en cuánto al derecho humano al agua, los yoreme no. Aún no. Justicia sin agua, pues ¿Qué será?

Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/luisenrique.ortiz1