Acusada por el delito de secuestro, pasó 12 años en prisión preventiva, hoy su nombre le está dando la vuelta a todo México, Verónica Razo fue absuelta y puesta en inmediata libertad luego de que las autoridades reconocieran que no había pruebas suficientes para fincarle la comisión de ese delito.

Fue el Primer Tribunal Colegiado de Apelación del Segundo Circuito con sede en Toluca, Estado de México quien absolvió a Verónica Razo Casales; la información la dio a conocer el Instituto Federal de Defensoría Pública (IFDP).

Verónica no solo perdió 12 años de su vida en la cárcel pues también fue víctima de tortura sexual durante su detención por miembros de la Coordinación de Investigación de Campo de la extinta Policía Federal, quienes vestidos de civil, sin identificación y sin órdenes judiciales procedieron a detenerla el 09 de junio de 2011 en la Ciudad de México.

Al momento de ser detenida, Verónica se encontraba cerca de su casa, caminaba con su madre y con sus dos hijos. El mismo día su hermano Erick fue detenido por las mismas autoridades.

Ambas detenciones se dieron de manera arbitraria, al azar y sin pruebas.

Al momento de presentarlos en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), misma que inició la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIS/048/2011 se encontraron con otras opcho personas detenidas, todos, incluídos Verónica y Erick, pertenecían a una banda de secuestradores.

En el informe F/DINV/CIC/DGIDCSIP/PD/1295/2011 se identificó por medio de los certificados médicos de ingreso que las personas detenidas presentaban distintos tipos de lesiones, cosa que los elementos del a Policía Federal, quienes estaban bajo el mando de Genaro García Luna, tuvo que suscribir.

Para el 27 de mayo del 2022, dentro de la causa penal 57/2011, el juez octavo de distrito en el Estado de México por fin dictó sentencia a Verónica.

El impartidor de justicia la absolvió a Erick de todos los delitos y recuperó la libertdad; pero no sucedió así con su hermana, a quien el juez absolvió del delito de delincuencia organizada y de los tres supuestos secuestros cometidos en contra de tres personas; sin embargo consideró que era responsable de un secuestro, por lo que le impuso una multa por 119 mil pesos y 25 años de cárcel.

Veronica Razo probó ser sobreviviente de los actos crueles a los que fue sometida y con esas pruebas interpuso una queja en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos que derivó en la Recomendación 12/2017.

Diversas organizaciones nacionales e internacionales siguieron el caso de Verónica a través de los años, emitiendo quejas y recomendaciones; así como dictámenes que avalan las multiples irregularidades del caso.

Respecto a esto último, los mismos magistrados encontraron que los procesos anteriores se observaron “vicios en la evidencia incriminatoria como consecuencia de la conducta indebida y arbitraria de los elementos aprehensores al actuar, sin mandato expreso y, por parte del Ministerio Público”.

Hoy, Véronica ha sido reconocida como víctima y forma parte del Mecanismo de Seguimiento de Casos de Tortura Sexual Cometida Contra las Mujeres de la Secretaría de Gobernación, ya que emitió un dictamen que acredita la tortura sexual que sufrió durante la detención.

Por su parte, el IFDP aseguró que continuará pendiente del caso: “lo señalado y la sentencia absolutoria dictada deben servir para que dichas autoridades corrijan estas prácticas irregulares y arbitrarias en casos similares, al tiempo que reconocemos las decisiones de tribunales federales que actúan como verdaderos garantes de los derechos de las personas y buscaremos abrir vías procesales para lograr la reparación integral del daño en favor de Verónica Razo”.