Por: Reyna Haydeé Ramírez

CIUDAD DE MÉXICO.- A 18 años de la tragedia en la mina de Pasta de Conchos, de Grupo México en Coahuila, la exigencia prioritaria es la misma: Simple y llanamente el rescate de 63 cuerpos atrapados aún bajo toneladas de carbón.

Ni memorial, ni indemnización, ni obras de infraestructura, ni vivienda. Reiteran. Nada de eso piden las familias de los 65 mineros sepultados en la mina que explotó por acumulación de gas metano el 19 de febrero del 2006. Ante la negligencia gubernamental.

Pasados dos sexenios omisos, en 2019 el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió el rescate de los mineros en su sexenio. Hoy a escasos meses de terminar su gobierno, no ven cercana esa posibilidad y lamentan estar ante lo que llaman una “promesa incumplida”.

Este lunes, familiares y amigos llegaron de Coahuila a esta Capital, portaban playeras y carteles con la leyenda; “Pasta de Conchos. 18 años. Promesa Incumplida”.

Los acompañó el Obispo Emérito de Saltillo, Raúl Vera, que ofició una misa en el corredor de antimonumento de Reforma, ahí frente a la glorieta del Ahuehuete, bajó la estructura de acero de un número 65, color rojo, con sus nombres calados en una cruz.

En su homilía el Obispo recordó: “En el momento que se dio la explosión de la mina, se dijo, tenía que haber tenido esa estructura de acero, no de madera como la tenía, ocasionalmente dije; ́Por eso no quiso el dueño de la mina que se entrara al rescate, para que no vieran la porquería que tenía de mina y donde hacía trabajar, expuestos a la muerte, a sus mineros. La ignominiosa condición en que se hacía trabajar a los mineros de carbón.

“Y además el dueño de la mina, el dueño de Grupo México (Jorge Larrea) se daba el lujo de decir, que su empresa producía al menor costo, ¿Al menor costo de qué? ¿De dinero?, pero al mayor costo de sangre. Es muy distinto, a costa de sangre se ha hecho rico”, enfatizó el Obispo Emérito de Saltillo.

¿Por qué no se ha logrado el rescate en este sexenio?

Para poder rescatar los cuerpos de la mina de carbón subterránea se requieren obras que incluyen rampas y otras adecuaciones del terreno. En cinco años estas obras tienen un 60 por ciento de avance. Y prácticamente se han hecho a prueba y error de la Comisión Federal de Electricidad.

Elvira Martínez, esposa de una de las víctimas, explicó que hay un retraso que atribuyen a malas decisiones por parte de funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a quienes el presidente les dio la tarea del rescate, y falta de supervisión.

“Las familias vemos que son la toma de malas decisiones en las contrataciones de empresas para el rescate y también la falta de supervisión, el presidente dijo que cada seis meses, iba a estar yendo a la mina a supervisar todo lo que se fuera haciendo. Le faltó un poco de interés a la supervisión.

“Tal vez si se hubieran cumplido las visitas a lo mejor ya estuviéramos, con los avances que tenemos, a lo mejor estuviéramos en la búsqueda. Yo veía que supervisaba una y otra vez, por ejemplo el Tren Maya, por decir una obra, yo veía y acá nosotros nada supervisado, sí nos sentíamos un poco abandonadas”, externó Elvira.

Cuando el presidente puso a cargo del rescate a la CFE, todo vino a mal, dijo, se eliminó al comité que iba a proponer y supervisar empresas para el rescate y se contrató gente sin experiencia.

“Y CFE lo único que tiene de experiencia es el consumo de carbón, desde ahí, todo ha sido mal”, expuso en su discurso durante la ceremonia en el antimonumento.

A fines de enero de este año, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue a Pasta de Conchos, su única visita en casi cinco años.

Las familias le manifestaron estar contentas por el apoyo, pero también que las cosas no iban bien y se le planteó la preocupación de que no hay rescate y el sexenio está por terminar.

“Qué va a pasar con Pasta de Conchos, no queremos regresar al principio, porque no sabemos quién va a quedar, queremos que se le dé continuidad a lo que ya está y es cuando él ofreció dejar un decreto y un fideicomiso con el recurso para el rescate”, recordó.

En el primer año de la tragedia, Grupo México rescató dos cuerpos, suspendió la búsqueda y ofreció 750 mil pesos a cada familia a cambio de su silencio. Con la complicidad del Estado.

A pesar de todo esperanza y fe

CFE les ha dicho que en cuatro meses podrán llegar al lugar donde estiman que están los cuerpos, otros expertos les dicen que eso no es posible. Y ellos han decidido tener fe, esperanza y esperar.

A pesar de todo, dijo que las familias tienen esperanza y fe en este gobierno, o más bien en el presidente López Obrador, porque antes de él, los dos ex presidentes anteriores se negaron a recuperar los cuerpos.

“Dentro de lo malo y lo bueno, hay un avance, si nos regresamos al 2006, nadie lo quiso hacer y él dijo ‘lo vamos a hacer porque me comprometí con ustedes’ (en campaña), queremos que estos cinco años no se vayan a la basura, él dice que va a hacer un decreto, junto con el fideicomiso que se requiere para garantizar la realización.

“Ahora lo que queremos saber es cuándo va a estar el decreto para tener al menos esa tranquilidad de que va a continuar.

 “Las familias nunca hemos pedido indemnizaciones, nunca hemos pedido un mausoleo, nunca hemos pedido obras de infraestructura, ni vivienda, lo único que nosotros hemos pedido es el rescate de nuestros familiares, acceso a la verdad, justicia y medidas de no repetición, eso es todo”, destacó Elvira.

Otro familiar pidió al presidente que intervenga para que los gobiernos locales dejen de proteger a aquellos empresarios, mineros, por ejemplo la muerte de 27 mineros ocurrió en la mina El Pinabete, que ya estaba cerrada.

“Esa mina ya estaba cerrada, había comunicado al río, no tenía por qué seguir, así hay varios lugares que vea el gobierno actual, que vemos que hace cosas buenas, pues que también vea que siguen los poderosos, siguen explotando a la gente”, lamentó.