Por: Jennifer Hilsz Yáñez Rodríguez*.

El día 28 de octubre, en el marco del 74 aniversario de la Máxima Casa de Estudios del Estado de Sonora y con una noche todavía calurosa, se presentó ante el público universitario un cantante de talla internacional y altruista que ha sido un icono para todos  las personas que luchan por un país mejor. Natalia Lafourcade cantó las canciones de su último sencillo “Hasta la raíz”, que es el título de éste mismo.

Mujer aparentemente frágil, de estatura bajita, pelo corto y facciones finas, con una voz dulce que al paso de cada melodía llevó a los jóvenes y no tan jóvenes que se concentraron frente al Gimnasio Universitario a recordar la esperanzadora primavera del 2012,  y como no si su “Derecho de nacimiento” se convirtió en un himno de rebeldía pacifica.

Poco a poco la memoria se ubica en aquella universidad privada donde el entonces candidato Enrique Peña Nieto asistió pensando que se ponía frente a un público controlable, sin embargo desde el recibimiento las pancartas lo incriminaban como asesino.

Y es que como Gobernador del Estado de México confrontó a toda una comunidad en Atenco en el año 2006, donde el motivo en el fondo era y es expropiar las tierras para un nuevo aeropuerto. El pretexto mediático fue desalojar a un grupo de vendedores ambulantes, la violencia fue tal que no se pudo controlar las cifras de muertos, mujeres torturadas ,violadas y personas desaparecidas… Por eso en lugar de “bienvenido” se enfrentó a pancartas de “asesino”. Fue histórico  el hecho de que los jóvenes presionaron a tal grado que el candidato se fue a refugiar a un sanitario y sacarlo de esa universidad fue un reto para su equipo de seguridad.

nata

Después  vino la campaña  en medios de control de daños. Los periódicos reportaron en sus primeras páginas:  “unos cuantos jóvenes, no más de 100, pagados por grupos políticos se infiltraron al auditorio para agredir al candidato. Y entonces comenzaron a aparecer en las redes jóvenes dando su nombre y enseñando su credencial de universitario, en una sola noche se registraron 131 alumnos asistentes en el auditorio del tan vergonzoso evento de campaña. Después la población se sumó con el histórico lema “yo son 132”; ese fue el principio de una movilización social a la que los medios intentaron minimizar pero que en realidad puso en punto de pérdida a Peña Nieto.

“Derecho de Nacimiento” acompañó en las movilizaciones a los jóvenes que se identificaron con cada tono, cada palabra y soñaron con el fracaso del PRI y su candidato.

Natalia no se intimidó y junto con otros músicos asumió su papel de opositora, no le dio temor su futuro artístico, al igual que miles de mexicanos expreso su hartazgo. No fue suficiente y hoy desgobierna ese hombre que se escondió en un baño ante la presión de jóvenes universitarios como los esa noche de viernes abarrotamos el estacionamiento.

Natalia una mujer joven, de voz dulce pero con coraje y corazón para comprometerse con las causas de este país. Pocos artistas lo han hecho, sin embargo esta sociedad los necesita y seguramente en 2018 otra versión de “Yo no nací sin causa…” motivará a los jóvenes a buscar la transformación de este país.

Por eso gracias Natalia, eres más que una artista, tu corazón, tu figura y tu voz es todo un himno y un emblema de la rebeldía transformadora.

*Prestadora de servicio social de la carrera de Sociología de la Universidad de Sonora.