El Movimiento por la Defensa del Agua, el Territorio y la Vida en Sonora realizó el domingo 13 una caravana y una clausura simbólica del Palacio de Gobierno, ello ante la falta de interlocución con las autoridades sobre el tema de las presas incluidas en el Plan Nacional Hídrico.

Fueron un centenar de vehículos de pobladores de los municipios del ríos Sonora y San Miguel, pequeños productores de la zona rural de Hermosillo y colectivos ambientalistas, quienes se concentraron en la carretera 14 Hermosillo-Ures a la altura de “El Tronconal”, entraron a Hermosillo por la carretera federal 15 y llegaron hasta Palacio de Gobierno.

En Sonora, el Plan Nacional Hídrico 2025-2030 presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum contempla la construcción de dos presas en el río Sonora, en Sinoquipe y en La Puerta del Sol, y otra en el río San Miguel, en el lugar conocido como “Las Chivas”, además de dos acueductos para la dotación de agua a la ciudad de Hermosillo.

El Plan fue presentado por Conagua en meses pasados, aunque la construcción de presas también está previsto en el Plan Hídrico Sonora 2023-2053, presentado por el gobernador Alfonso Durazo, con las que asegura se garantizará el agua “por 30 años”.

Productores y ejidatarios de la zona rural, quienes han padecido las consecuencias de la construcción de la presa Rodolfo Félix Valdéz “El Molinito” en los ochentas, se han manifestado en contra de las obras pues aseguran que cada vez hay menos agua para su comunidades y sus parcelas.

Este argumento coincide con los estudios hechos por investigadores del Colegio de Sonora que demuestran cómo se ha ido perdiendo la vegetación natural, así como las tierras cultivables en los 30 años recientes.

“Estas obras afectarían gravemente el flujo natural de los ríos Sonora y San Miguel, de los que dependen decenas de pueblos ubicados aguas abajo. No queremos las presas, hay otras soluciones: la recarga de acuíferos, eficientizar el organismo operador y el tratamiento de aguas residuales”, expresan en su comunicado.

El Movimiento empezó a buscar vías de diálogo con el gobernador Durazo desde febrero, con quien tuvieron un primer encuentro. “Quedó de ir a visitar las comunidades en dos semanas, pero no ha ido, ni hemos recibido respuesta alguna”, dice el Ing. Ismael Limón, uno de los representantes y quien hasta hace poco era el presidente ejidal de El Molino de Camou.

También tuvieron un encuentro con diputados locales, quienes los recibieron y escucharon, pero de quienes tampoco han recibido otra comunicación. 

Hace un par de semanas, aprovechando la visita presidencial a Bavispe, integrantes del grupo lograron detener el convoy presidencial, platicar con la presidenta Sheinbaum Pardo y entregarle un documento donde le piden audiencia.

“Véanlo con el gobernador”, fue su respuesta.

Compartimos completo el comunicado de prensa:

Este domingo, el Movimiento por la Defensa del Agua, el Territorio y la Vida en Sonora encabezó una caravana de protesta que partió desde la comunidad El Tronconal hasta el Palacio de Gobierno del Estado de Sonora, para manifestar su profundo rechazo por la construcción de tres presas y dos acueductos en los afluentes de los Ríos Sonora y San Miguel. 

La movilización reunió a más de 50 comunidades rurales afectadas por la escasez de agua, tanto para el consumo humano como para sus actividades económicas. A bordo de un centenar de vehículos adornados con lonas, pancartas y consignas, los manifestantes avanzaron por carretera, posteriormente por las principales avenidas de la capital sonorense y culminaron con la colocación de mantas de protesta y la clausura simbólica del edificio gubernamental. 

Las consignas resonaron fuerte en la Plaza Zaragoza: “Prometieron no mentir, no robar y no traicionar, pero con sus presas mienten, saquean el agua y esto es traición al pueblo”, “Aún estamos a tiempo de parar el ecocidio, aquí y ahora, mañana será demasiado tarde!” 

La demanda principal de las comunidades es particularmente el rechazo a la construcción de los embalses en Sinoquipe, Puerta del Sol y Las Chivas. Argumentan que estas obras afectarían gravemente el flujo natural de los ríos Sonora y San Miguel, de los que dependen decenas de pueblos ubicados aguas abajo. “No queremos las presas, hay otras soluciones: la recarga de acuíferos, eficientizar el organismo operador y el tratamiento de aguas residuales”. 

Los habitantes de comunidades ribereñas, denuncian que han solicitado audiencias y mesas de diálogo, al gobierno estatal, al Congreso local y al ejecutivo federal, sin obtener respuesta alguna a sus peticiones. En palabras de los manifestantes: “Nos han agendado reuniones que no se han cumplido. 

Llevamos dos meses esperando una audiencia que nos prometieron en 30 días.” Los datos oficiales de la CONAGUA confirman la situación crítica de sequía en el territorio sonorense. Sin embargo, las comunidades rurales rechazan que la solución sea infraestructura masiva y costosa, y advierten que ya sufren las consecuencias de desabasto de agua, mientras que el líquido extraído de sus pozos se desvía para el uso urbano. 

Por ello, hicieron un llamado directo a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, para que escuche la voz de los pueblos y se abra un proceso real de diálogo con las comunidades directamente afectadas. 

Los integrantes del Movimiento por la Defensa del Agua, el Territorio y la Vida en Sonora, reiteran que no se oponen al desarrollo, pero exigen que este sea justo, sustentable y respetuoso del derecho humano al agua y de los ecosistemas ribereños que sustentan la vida en esta región.

Redacción e imágenes: Libera Radio.