LUIS ENRIQUE ORTIZ

Nada de lo que haga la Cuarta Transformación en materia de justicia indígena, logra apagar la llama -antes al contrario- de las pasiones en las comunidades de nuestros pueblos originarios sonorenses.

Vícam, primera cabecera de los Ocho Pueblos Yaquis asentados en la ribera sur del cauce moribundo del río que les da nombre, intenta democratizar sus usos y costumbres, más bien hacerlos valer, con la asunción como gobernador tradicional de la capital de la Nación Yoeme de Severiano Valenzuela Buitimea, conocido por su larga trayectoria como luchador por los derechos indígenas -principalmente- desde la cabina de la XEETCH radio, cuyas instalaciones se ubican, en otro hervidero de grillos, Etchojoa.

El periodo de Joaquín Cota Buitimea como gobernador tradicional de Vícam, terminó el pasado 12 de diciembre y a su renuencia a respetar los usos y costumbres, habrá que sumar que se presumen de malos manejos durante su administración, lo cuál habría incluso provocado un pleito verdulero en la Guardia del Pueblo Mayor, contra Manuel Buitimea Álvarez, Maestro Mayor de la iglesia que consagra a sus autoridades a su vez electas por la Tropa Yoemia, una especie de Fuente Ovejuna.

Cota Buitimea le mentó la madre Buitimea Álvarez en yaqui, español, mandarín y ruso, eso dicen las malas lenguas y que fue al parecer por problemas de diferencia de opiniones en cosas de pesos y centavos, uno decía “es mío” y el otro pronunciaba la misma frase.

La presunta y muy probablemente fractura, entre quienes se confabularon para mandar al diablo a la Tropa Yoemia y usurpar funciones y manejar harto varo, abonará a la asunción de Severiano Valenzuela Buitimea, quien el domingo 11 de mayo asumirá el interinato como gobernador tradicional, con amplio respaldo de la Fuente Ovejuna que clama porque se le revisen las cuentas a Cota Buitimea y de paso a Buitimea Álvarez, quienes se han estado hinchando de billetes con cargo los discrecionales fondos del Plan de Justicia Yaqui.

Severiano Valenzuela Buitimea llegó con más tiempo disponible a su pueblo natal, luego de que fue despedido como locutor de la XEETCH por órdenes de la dirección nacional del INPI (Instituto Nacional de Pueblos Indígenas), que preside transexenalmente Adelfo Regino Montes y a quien se le achaca también ser el sostén principal de Cota Buitimea.

Enmedio de fuego cruzado queda Hugo Aguilar Ortiz, la carta fuerte de la Cuarta Transformación para llevar a un indígena al pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a quien sin embargo y sin regatear una pulcra formación académica y brillante trayectoria como servidor público, se le ubica en localidades como Vícam, como el principal operador de Regino Montes en la región.

Quién sabe en otras partes del país, pero entre yaquis los retrasos en las obras, el incumplimiento de acuerdos y hasta regaños gubernamentales, en temas relacionados con el Plan de Justicia Yaqui, han sumado inconformidad hacia sectores del Gobierno del Estado y el equipo del director del INPI, donde Hugo Aguilar Ortiz, no es la excepción.

A medida que Severiano Valenzuela Buitimea, predicaba su caso de despido en las polvorientas calles de Vícam, se enteraba de los grandes problemas de la Nación Yoeme como el incumplimiento de obras como el Acueducto Yaqui, inconcluso desde hace al menos un año que debió ser terminado: “ahora sí”.

El peregrinar en busca de apoyo a su causa, negado por las autoridades del momento, lo llevó a conseguir más simpatías de las esperadas, pero fue más allá, lo postuló la Tropa Yoemia para sustituir a Cota Buitimea quien se resiste a soltar la ubre de la justicia indígena, incluso si para ello debe violar los usus y costumbres.

Esto se va a poner bueno ¡Jewi! Uttesia Chiókore.

Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/luisenrique.ortiz1