POR: REYNA HAYDEE RAMÍREZ
- Desde Chiapas hasta Palacio Nacional, la primera elección del Poder Judicial en México estuvo aderazada con un organizado aplausómetro de simpatizantes en la calle Moneda hasta el reforzamiento amoroso que mandó desde Palenque, Andrés Manuel López Obrador, líder moral y creador de la Reforma Judicial.
CIUDAD DE MÉXICO.-A las 9:25 horas de este domingo, la presidenta Claudia Sheinbam cruzó la calle de Moneda entre porras de simpatizantes detenidos por una valla de militares vestidos de civil, mientras se dirigía a votar en la primera elección de jueces, magistrados y ministros en México.
“¡Presidenta, presidenta!” le empezaron a gritar desde que se asomó en la puerta de Palacio Nacional, ella sonriente se detuvo a saludar y tomarse fotos, luego volteó a donde estaban los reporteros, retenidos por vallas de acero, y con el puño en alto gritó: “Viva la democracia”.
Sin hacer fila siguió directo a la casilla instalada en el Museo de Arte de la Secretaría de Hacienda, donde votó el expresidente Andrés Manuel López Obrador, en las elecciones del 2021 y 2024 que le tocaron cuando vivió en el histórico edificio. Antes de él, como presidente, sólo Benito Juárez vivió en Palacio Nacional en 1861-1863 y 1867-1872. Ahora desde diciembre del 2024 la primera mujer presidenta de México vive en Palacio Nacional.

En el sexenio de López Obrador a los simpatizantes no se les permitía el acceso a la calle Moneda, la mayoría eran personas mayores que se quedaban tras las vallas de acero cerca de Catedral y en Correo Mayor, desde ahí le lanzaban su mejor porra: “Es un honor estar con Obrador”.
Así que en las elecciones del 2021 y 2024, cuando el expresidente cruzó la calle para ir a votar, se podía ver bien a no más de diez votantes en fila y los militares de civil se reunían en grupos como si platicaran o caminaban por Moneda, en pares o de tres en tres, cómo si pasearan un domingo por la plaza de cualquier pueblo en México. Lo que no cambió fue el “corral” o templete cercado con vallas de acero, para los reporteros y gráficos.
Este domingo, en la primera elección del Poder Judicial y la primera en la que toca participar a Sheinbaum Pardo como presidenta, fue distinto, a los simpatizantes sí se les permitió el acceso, la mayoría no eran votantes, pero algunos llegaban con credencial en mano haciendo como que querían ingresar a votar, pero no se quedaron cuando la presidenta regresó a Palacio Nacional.
La casilla 4748 se abrió a las 8.30 horas, unas cinco personas alcanzaron a votar antes de las 9:00 horas que se limitó el acceso de votantes, porque era la hora estimada en que la presidencia acudiría a votar, según confirmó en su conferencia matutina.
Entró junto con su esposo José María Tarriba, les dieron sus nueve boletas, a ella le tomó entre 11 y 13 minutos llenarlas, sin acordeón”, según contó uno observador de Honduras. Luego las depositó en las urnas y sonriente accedió a tomarse fotos con los funcionarios de casilla.
A las 9:42 salió del museo, sonreía, pero no respondió ninguna pregunta de reporteros, pero sí saludó y se dejó querer por los simpatizantes.
Tan pronto cruzó la puerta de Palacio Nacional, sólo siete personas quedaron en una fila para entrar a votar, el resto, simpatizantes y militares vestidos de civil salieron rápidamente por Correo Mayor y por Catedral.
Al mismo tiempo retiraron las luces artificiales para iluminar la casilla mientras votaba la presidenta y empezaron a ingresar los votantes, en su mayoría adultos mayores y jóvenes comerciantes.
“Aquí en el centro hay pocos vecinos”, explicó una funcionaria de casilla que recibía a los votantes, para explicar la baja afluencia.

Se consuma el deseo de AMLO
Por fin se llegó este domingo en el que se consuma el deseo, la idea del expresidente López Obrador, de renovar al Poder Judicial con el voto directo de los mexicanos. Aunque no fue así.
Una vez que su partido, Morena, se hizo de la mayoría en la Cámara de Diputados después de las elecciones del 2 de junio del 2024.
Se aprobó su reforma judicial en “fast track”. Para que la ratificara el Senado, les faltaban un par de votos, y al estilo del PRI, con mañas y acuerdos políticos, sumaron a opositores del PRI, PRD y Movimiento Ciudadano.
López Obrador prometió que sería una elección directa del pueblo, pero para hacerla realidad operaron como lo que ellos llaman “neoliberales” del PRI y PAN. Y el 15 de septiembre del 2024, él ultimo mes de su gobierno, la aprobaron como un “regalo” de despedida para él.
“Tras un proceso legislativo, fue discutida, aprobada y publicada el 15 de septiembre del 2024”, explica hoy Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, al hacer un recuento oficial del camino que se siguió hasta consumar la elección.
Una vez votada, crearon comités para seleccionar a los posibles candidatos, el Ejecutivo y el Legislativo los conformaron con personajes afines a la llamada Cuarta Transformación, y la presidenta nombró coordinador al exministro Arturo Zaldívar, que en 2023 renuncia a la Corte y pasa a las filas de la 4T.
El Legislativo también colocó cuestionados personajes en su Comité, que pusieron en duda la selección de candidatos a jueces, magistrados y ministros. Al final terminaron eligiendo también a los candidatos que debió elegir el comité del Poder Judicial, que se deslindó de esa tarea.
Los candidatos que este domingo figuraron en las boletas de la primera elección del Poder Judicial en México, antes pasaron por varios filtros rifas y elección directa de los comités, que tenían la responsabilidad de elegir a los mejores perfiles, pero que al final favorecieron a futuros candidatos relacionados con el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, con partidos políticos, Morena, PRI, PAN, PRD, Movimiento Ciudadano. Peor aún gente inexperta o de dudosa reputación, señalados publicamente.
El caso de los prepativos llevó a dejar candidatos únicos, sin competencia, que inevitablemente tendrán un lugar en el Poder Judicial, independientemente del voto del pueblo, como en Durango.
La renovación del Poder Judicial no será tal, pues tan sólo los 63 candidatos a magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la mayoría son afines a algún partido o político en el Poder, o carecen de carrera judicial.





El renovado AMLO
El que sí se mostró renovado fue el expresidente López Obrador que este domingo, salió de su autoenclaustramiento de ocho meses en Palenque, Chiapas, y salió a votar, delgado y con un corte de pelo casi al ras, distinto al que lució en todo su sexenio.
“Nunca, en la historia de nuestro país, el pueblo, de manera directa, había decidido y había tenido el derecho a elegir a jueces, magistrados, ministros del Poder Judicial. Es la primera vez en la historia. Por eso quise participar en esta histórica elección”, expresó ante los reporteros.
Su salida era esperada, pues votar era la consumación de su proyecto de renovar al Poder Judicial, una idea que le surgió en una Mañanera, que el pueblo vote, que el pueblo los elija, que participen los que quieran, aunque sean 300 nombres en una boleta, dijo entonces.
Durante la mayor parte de su sexenio, López Obrador fustigó al Poder Judicial, “está podrido”, decía,, pero escaló los ataques cuando como presidente sufrió la impunidad y el abuso de Poder que el ciudadano común padece cada día en un sistema de justicia que mayormente ha beneficiado y que aún beneficia a gente con recursos económicos o poder político.
Les reprochó que concedieran amparo tras amparo a presuntos defraudadores fiscales, que no querían pagar impuestos, o que liberaran a presuntos delincuentes de “cuello blanco” en su mayoría en resoluciones o sentencias de fin de semana, llamadas “sabadazos”.
A los Medios que acudieron a Palenque, les contó que está escribiendo un libro más, por eso sólo ha podido salir tres veces de su quinta en Palenque, una recta que aprovechó para mandarle un mensaje a sus seguidores:
“También compartir con ustedes, una opinión, algo que confieso públicamente, tenemos a la mejor presidenta del mundo, Claudia Sheinbaum. Lo repito la mejor presidenta del mundo y me da mucho gusto verlos y un saludo a todo el pueblo de México”.
México hace historia
Después de votar, la presidenta Sheinbaum fue a una gira por Acapulco, en el discurso que llevaba preparado para el Día de la Marina Nacional habló de la elección en curso, que dijo será un cambio en el sistema judicial que hará realidad un deseo de Juárez: Al margen de la Ley nada, por encima de la Ley nadie.
“Hoy hacemos historia pues por primera vez el pueblo elige al Poder Judicial, se hará realidad el principio juarista de: ‘Al margen de la Ley nada, por encima de la Ley nadie’.
“Se hará realidad el verdadero estado de Derecho donde nadie, ni siquiera los más poderosos estarán por encima de la Ley”, enfatizó Sheinbaum Pardo.
Y aseguró su reiterado discurso de que en México hay libertades y no hay autoritarismo.
En la Mañanera de este lunes, calificó el proceso como “inédito, impresionante, maravilloso, democrático”. Destacó el voto de alrededor de 13 millones de mexicanos y reviró al PRI y PAN, que argumentaron que votó poca gente, pero en la elección del 2024, “por ellos votaron menos de los que votaron para el Poder Judicial”.
En las casillas otra realidad
En casillas del centro histórico de la Ciudad de México, la afluencia de votantes fue escasa, lo que más se vieron fueron adultos mayores que al no entender el proceso tenían que ser apoyados por los funcionarios de casilla y votar al tanteo o al azar, o por los nombres que más escucharon en radio, televisión y redes sociales.
“Todo borroso, no pude ver las letras, ahí me echaron la mano… pues ahí lo que me llegó a la mente… me decían un nombre y ¡pues ese apúntele!”, externó Francisco Mora, de 82 años, de oficio ayudante de albañil.
Me fue leyendo los nombres, más bien mi esposa y yo hicimos, en realidad muchos ni son conocidos, fue más fácil por la persona que nos ayudó y más fácil sería si me acompaña una persona de confianza,
Don Juan Rodríguez, de 64 años, oficio comerciante, débil visual, llegó a votar solo, su esposa no pudo acompañarlo porque la persona que quedó pasar por ellos para llevarlos a votar, no llegó.
A don Juan le pareció fácil porque un funcionario de casilla le iba diciendo los nombres.
“Me fue leyendo los nombres y ya sobre eso yo decía cuál, a pura memoria, mi esposa y yo más o menos, lo que oímos en la radio, la televisión, porque la realidad muchos no son conocidos”, dijo al explicar cómo eligió a los que votó.
En otros casos se vio a personas jóvenes que en un promedio de cinco minutos votaban y salían rápido sin querer responder a reporteros. Carlos fue uno de ellos, quien casi corria mientras respondía que ya les habían dado una lista de por quién debían votar. Por eso no le resultó difícil. El voto cautivo, comerciantes, empleados, sindicalistas.
Texto e imágenes: Reyna Haydeé Ramírez.
