La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha emitido una contundente alerta sobre la crítica situación de las madres buscadoras y la nula protección de las defensoras de derechos humanos en México, instando al país a priorizar su seguridad ante las crecientes amenazas que enfrentan.
El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de la ONU, durante su evaluación a México, señaló la urgencia de implementar medidas preventivas y sancionadoras.
Yamila González Ferrer, relatora de la CEDAW, subrayó la desatención hacia las personas que buscan a sus seres queridos, quienes a menudo se convierten en víctimas de desaparición y homicidio.
Con un alarmante total de 129,337 personas desaparecidas y no localizadas, según la Comisión Nacional de Búsqueda, la relatora enfatizó la necesidad inmediata de proteger a las madres buscadoras.
Por su parte, la relatora Barriteu destacó que en México es imperativo priorizar la seguridad de las mujeres defensoras de derechos humanos, ya que su activismo las expone a graves amenazas. “El Estado debe garantizar medidas no solo de investigación sino de prevención y sanción para proteger a las defensoras”, explicó.
Otra preocupación expresada por la ONU fue el posible debilitamiento de órganos clave como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que, de acuerdo con González Ferrer, “ha sido objeto de denuncia y podría tener retrocesos en su autonomía”. De igual forma, se mencionó que el Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación (Conapred) “parece haberse debilitado” al carecer de carácter sancionador. La ONU también insistió en la necesidad de contar con fiscalías especializadas para combatir la violencia de género.
Desde Ginebra, la ONU lamentó que, a pesar de que la Constitución mexicana prohíbe toda forma de discriminación, no se incorpore una definición explícita de discriminación contra la mujer. Además, el país no reconoce la interseccionalidad, lo que limita la protección de mujeres indígenas, con discapacidad, migrantes o aquellas pertenecientes a la población LGBTTTIAQ+.
La relatora Toledo Vásquez resaltó la grave problemática de la falta de datos en México, lo que impide dimensionar adecuadamente los problemas y, por ende, abordar las soluciones necesarias. “No se tienen cifras sobre la desaparición de niñas, adolescentes y mujeres que vivan con discapacidad, sean indígenas, afromexicanas y se agrava si hablamos de refugiadas o migrantes”, afirmó. También se señaló la ausencia de monitoreo en el derecho a la reparación del daño para mujeres víctimas de tortura sexual y la falta de información sobre denuncias o condenas contra defensoras de derechos humanos, así como el registro de infancias afectadas por violencia vicaria.
La delegación mexicana, encabezada por Citlali Hernández, titular de la Secretaría de las Mujeres, defendió el trabajo del gobierno en la materia, destacando que México cuenta con su primera presidenta. “Como bien lo dijo nuestra mandataria federal, llegamos todas. En este gobierno estamos en constante transformación y es por ello que en algunas instituciones seguimos trabajando en sus funciones y su fortalecimiento que quedó en el olvido en las pasadas administraciones”, señaló la secretaria.
La delegación afirmó que el gobierno impulsa la “perspectiva de género en la seguridad pública” y que desde 2018 se ha motivado la incorporación de mujeres en las fuerzas de paz. Además, se destacó que desde 2021 se priorizan cuatro ámbitos en la lucha contra la violencia de género: prevención, participación, protección, socorro y recuperación, en conjunto con la Secretaría de la Defensa, Marina y la Secretaría de Seguridad. La comparecencia de la delegación mexicana ante la CEDAW cuenta con la participación de 24 personas de diversas instituciones gubernamentales.





