Miles de palestinos han emprendido el regreso a la Franja de Gaza después de meses de desplazamiento debido a los ataques israelíes.

El inicio de la Fase 1 del cese al fuego busca poner fin al genocidio en el territorio y marca un paso clave hacia el fin de la guerra desencadenada en 2023.

Los palestinos han expresado su alivio por el posible fin del genocidio, pero también han manifestado su preocupación por el futuro.

“No hubo mucha alegría, pero el alto al fuego alivió un poco el dolor de la muerte y el derramamiento de sangre”, dijo Jamal Mesbah, desplazado del norte de Gaza.

Las personas que regresan a sus hogares han encontrado un panorama desolador: edificios destrozados, escombros y destrucción.

“No quedaba nada. Solo unas pocas ropas, pedazos de madera y ollas”, compartió Fatma Radwan, residente de Jan Yunis.

La guerra comenzó en octubre de 2023, cuando combatientes liderados por Hamás irrumpieron en Israel, matando a unas 1.200 personas y tomando a 251 como rehenes.

Israel lanzó una ofensiva que ha dejado más de 67 mil personas asesinadas en Gaza, según cifras oficiales y ha generado una severa situación de hambruna en el territorio.

A medida que las tropas israelíes se retiran gradualmente, persisten dudas sobre quién gobernará Gaza y si Hamás e Israel se desarmarán.

La comunidad internacional sigue de cerca la situación, esperando que el cese al fuego sea un paso hacia la paz y la estabilidad en la región.