El titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, aseguró que quienes se oponen a la nueva Ley General de Aguas y a la Reforma a la Ley de Aguas Nacionales lo hacen para proteger intereses privados derivados del acaparamiento histórico del recurso.

Durante su exposición en la Cámara de Diputados, afirmó que la iniciativa busca recuperar la rectoría del Estado en el manejo del agua.

La nueva Ley General de Aguas establece las bases para garantizar el derecho humano al agua y al saneamiento, define competencias entre niveles de gobierno y reconoce los sistemas comunitarios.

Paralelamente, la reforma a la Ley de Aguas Nacionales propone considerar el agua como un bien estratégico y no como mercancía, además de ordenar las concesiones para evitar transmisiones entre particulares.

Morales López también señaló que se eliminarán los cambios irregulares de uso de concesión, prácticas que han permitido desvíos hacia parques industriales, campos de golf o desarrollos inmobiliarios sin control estatal. Además, se creará un Registro Público Nacional del Agua para transparentar quiénes concentran las concesiones.

El funcionario aclaró que seguirán permitiéndose herencias y compraventas de tierras con títulos asociados.