El Senado de la República aprobó este martes, con 76 votos a favor, 36 en contra y una abstención, la prohibición total de cigarrillos electrónicos, vapeadores y dispositivos similares.
La decisión se dio luego de que la Cámara de Diputados avalara la misma medida un día antes, consolidando así la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La nueva normativa contempla penas de hasta ocho años de prisión para quienes comercialicen, distribuyan o almacenen vapeadores con fines de lucro.
Diputados y senadores de Morena aclararon que el objetivo no es criminalizar a quienes usan estos dispositivos, sino combatir el mercado negro que se ha fortalecido desde su prohibición previa.
Legisladores del partido oficialista señalaron que la reforma busca proteger la salud, particularmente la de jóvenes, quienes representan el mayor porcentaje de consumidores. La armonización legal, afirmaron, responde a un enfoque preventivo ante los riesgos asociados a estos dispositivos.
