Fotos: Luis Enrique Aguilar / Desinformémonos
Los impactos negativos de las reformas constitucionales en los pueblos indígenas, el resurgimiento de los gobiernos de ultraderecha como resultado del progresismo en América Latina y el uso de la historia oficial como instrumento de dominación para “borrar la historia de los pueblos” son algunos de los temas sobre los que activistas y especialistas han reflexionado en el semillero “De pirámides, de Historias, de Amores y Desamores”, convocado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas.
Desde el 26 de diciembre, más de mil personas de las comunidades zapatistas y de diferentes partes del mundo llegaron a las instalaciones del CIDECI-Unitierra en San Cristóbal de Las Casas para escuchar los análisis “sobre las pirámides y los manejos de las historias en el sistema económico, los malos gobiernos, las leyes y la estructura judicial, los movimientos de resistencia, las izquierdas y el progresismo, los derechos humanos, la lucha feminista y las artes”.

Entre las participaciones, tras la inauguración con el Subcomandate Moisés y el Capitán Marcos, se encontró la del doctor en Economía de la UNAM, Carlos Aguirre Rojas, quien aseguró que “ningún gobierno progresista latinoamericano ha puesto freno a sus propias burguesías” y que el resurgimiento de los gobiernos “fascistas” en la región es resultado en gran medida de los errores de los gobiernos progresistas “de izquierda”.
Aguirre criticó cómo ninguno de los gobiernos de izquierda en México, Venezuela, Brasil, Argentina, Bolivia o Chile “rasguñó la pirámide capitalista”, sino que ésta “siguió existiendo, creció, se fortaleció, sigue tan campante y tan rozagante como siempre”, a partir de abusos a las clases populares y pueblos indígenas.

Por ello, dijo, “para juzgar cualquier problema social lo que tenemos que hacer es mirar hacia y desde abajo, y mirar hacia y desde la izquierda”, como plantea el zapatismo a través de la construcción social desde “lo común”.
Por su parte, la abogada Bárbara Zamora expuso que las reformas constitucionales de las últimas décadas en México en materia de leyes agrarias, mineras, de hidrocarburos, de amparo, de inversiones extranjeras, entre otras, han resultado “perjudiciales” para los pueblos indígenas, pues se han utilizado para justificar el despojo territorial y la explotación de los recursos.
“A la Constitución se le han hecho cientos de reformas que en apariencia otorgan derechos, pero que en el fondo tiene la finalidad de ejercer mayor poder y eliminar derechos que antes se habían otorgado”, dijo durante su participación el pasado 28 de diciembre.

En el mismo sentido, Eduardo Almeida y Tamara San Miguel, del Nodo de Derechos Humanos y del Enlace Urbano de Dignidad (Nodho) señalaron que “los derechos no existen en realidad”, sino que lo que hay “son favores y amenazas disfrazadas institucionalmente como garantías”, y ejemplificaron con la militarización en México y la administración de la caridad y la violencia.
El semillero continúa este 29 de diciembre y concluirá este martes, previo a la celebración y baile popular por el 32 aniversario del levantamiento armado del EZLN en Chiapas y del inicio de la “guerra contra el olvido”.
Publicado originalmente en http://Desinformemonos

