Triunfo ambientalista en Hermosillo
Luis Enrique Ortiz
María Dolores Sánchez Acosta nos dio a muchos hermosillenses la mejor noticia en lo que va de este convulso e incierto 2026 con sus menos de 20 días de vida, con la ley en la mano, la abogada y ambientalista -muy activa socialmente- arrancó un espacio público de las garras de la corrupción de una empresa constructora privada, sus herederos y varias administraciones municipales de todos colores.
Detuvo la avanzada construcción de locales comerciales en lo que legal y originalmente en el área verde de la colonia clasemediera Sacramento Residencial, luego de una larga lucha legal y tácticas de resistencia civil, apoyada por un puñado de activistas.
El predio en disputa legal, fue vendido por la administración del presidente Héctor Guillermo Balderrama Noriega (1985-1988), quien tenía fama de honesto pero vendía lo que no era suyo, tal como ha quedado demostrado por la lucha de los vecinos de Sacramento Residencial que lograron detener las obras que ilegal e ilegítimamente se estaban realizando en el área verde referida.
La vendió de manera ilegal en 15 millones de pesos a la empresa Dinámica del Pacífico propiedad de tres apellidos de abolengo priista: Aztiazarán, Aguilar y Noriega, con conflicto de interés incluido. El orgullo del nepotismo de la familia Noriega, se pasó por “allá”, la Ley de Desarrollo Urbano, vigente hace 40 años.
Durante décadas el predio de 4 mil metros cuadrados estuvo como muchos, engordando, no pocas veces como otras áreas en condición similar, llena de basura, descuidada, sin inversión ni cuidado público.
Fue hasta que algunos vecinos decidieron limpiar el área, plantar árboles y flores, que los herederos de los presuntos dueños reaparecieron mediante la construcción de locales comerciales y talando árboles, de los que ya estaban y los recién plantados.
A pesar de que la mayor parte de las organizaciones ambientalistas los dejó solos, un puñado de vecinos apoyados por defensores de La Sauceda, siguió durante años con la resistencia y buscando recuperar de manera legal lo que siempre ha sido el área verde de Sacramento, al norte de Hermosillo.
La importancia de la lucha de los defensores del parque de Sacramento Residencial, tiene que ver con el hecho de que rompe y nos revela un patrón de cómo muchas empresas privadas se hacían de bienes públicos desde las presidencias municipales, de todos los colores.
La gentrificación y deforestación de Hermosillo, tiene que ver en mucho con el despojo de la propiedad pública a manos de políticos-empresarios como El Temo Balderrama, sus compas y familiares.
La lucha de los defensores del parque pone al descubierto la connivencia del poder político con empresarios corruptos.
En este caso, estando en litigio la condición legal del predio, el municipio de Hermosillo que encabeza Antonio Aztiazarán, otorgó -indebidamente- permisos de tala y construcción a los que ilegalmente se dicen dueños del mismo, lo que motivó la suspensión de las obras de manera definitiva hasta que quede claro el tema de su tenencia legal.
Todo indica que el fallo será a favor de la Unión de Vecinos de Sacramento Residencial AC, cuya representante legal es María Dolores Sánchez Acosta.
Sánchez Acosta, es una de las defensoras más persistente del bosque urbano de La Sauceda y mantiene un congruente activismo en apoyo a los opositores a la construcción de las presas en los ríos San Miguel y Sonora, producto del Plan Hídrico Nacional.
Se mantuvo firme en la no venta del estadio Héctor Espino y estuvo en todas las movilizaciones contra la pretendida venta de El Cárcamo a manos de la morenista Célida López Cárdenas.
Hoy, junto con un puñado de ambientalistas de izquierda, entre los que destaca el profesor Alejandro Valenzuela, cosecha los primeros frutos dulces de su congruencia, persistencia y constancia en la defensa de los espacios públicos en Hermosillo.
Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/luisenrique.ortiz1



