Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva conjunta contra Irán, en medio de semanas de tensiones por el programa nuclear iraní y advertencias cruzadas entre los tres países.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que el ejército estadounidense comenzó “importantes operaciones de combate” con el objetivo de impedir que Irán obtenga un arma nuclear.

“Hace unos momentos, el ejército de Estados Unidos inició importantes operaciones de combate en Irán”, señaló el mandatario en un video difundido en redes sociales.

Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó la participación de su país en la ofensiva, aunque no detalló los blancos específicos alcanzados.

La cancillería de Irán denunció que los ataques impactaron “infraestructura de defensa y sitios civiles”, calificándolos como una violación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del derecho internacional.

En un comunicado oficial, Teherán afirmó que responder a la agresión es un “derecho legal” bajo el Artículo 51 de la Carta de la ONU, que reconoce la legítima defensa ante ataques armados.

“La respuesta de la nación iraní será decisiva”, advirtió el gobierno iraní, elevando el riesgo de una escalada regional que podría extenderse a otros frentes en Medio Oriente.

La ofensiva ocurre tras semanas de amenazas relacionadas con el desarrollo nuclear iraní y en un escenario de alta volatilidad en la región, donde cualquier confrontación directa podría involucrar a aliados estratégicos y afectar la estabilidad energética global.

Hasta el momento no se han dado a conocer cifras oficiales sobre víctimas o daños materiales.