Por Isabel Dorado Auz / isabel.dorado@unison.mx
El pasado 11 de julio de 2025, el Arq. Zenón Humberto Tiburcio Robles (director del Centro INAH Sonora) le hizo 15 recomendaciones al Ayuntamiento de Hermosillo, de las cuales solo 5 fueron aceptadas en su totalidad y las otras dos terceras partes fueron aceptadas parcialmente o simplemente no están dispuesto a acatarlas en caso de reiniciar las obras en el Boulevard Hidalgo.
La situación se complica porque el alcalde está actuando bajo el principio jurídico de que “lo que no está prohibido en la ley, está permitido”, lo cual aplica para las personas, pero no para las autoridades. Por esa razón, no quiere quitar los megatransformadores que tiene a ras de tierra, y que representan un gran peligro (recordar el caso Waldo´s), porque quiere asegurarles a los locales comerciales, principalmente relacionados con bebidas alcohólicas, la electricidad que requieren en exceso ya que pretenden gentrificar toda esa zona histórica de Hermosillo.
Tampoco quiere el Toño respetar la recomendación que le indica que debe reducir las dimensiones de la cancha de basquetbol, dado que está viendo en las actuales dimensiones el espacio apropiado para llenar de locales comerciales durante las Fiestas del Pitic. O sea que es más importante el negocio que la conservación del área verde. Quiere, además, concentrar todo lo histórico en una sola sección, la número cinco, en lugar de hacerlo en las secciones de la uno a la cuarta, como recomienda el INAH.
La sección tres está tapizada de adoquín y el Toño se niega a mantener la proporción histórica entre áreas verdes y áreas pavimentadas, acorde a otra recomendación del INAH, misma situación que se presenta en la sección cinco pero en menor proporción. Tampoco está dispuesto el Toño a reducir a 1.5 metros de ancho las banquetas perimetrales que sustituirían a las banquetas que están fuera del área verde, pero que han sido destruidas por la proliferación de negocios en esas áreas. Esto es, es prácticamente imposible cumplir con las leyes de movilidad a menos que se use el área verde del boulevard Hidalgo.
Ha sido tan grande el atropello del Toño, que obligaron a un asilo de personas mayores ligada a la iglesia católica a desocupar un local, aledaño a las oficinas del INAH, donde se pretende instalar otro negocio. Por supuesto, las eternas demandas de los vecinos de la Centenario no terminan por atenderse. Sigue el problema del ruido, la acumulación de contenedores de basura que evitan el tránsito peatonal y el estacionamiento irregular también entorpece el tránsito peatonal.
En resumen, requerimos denunciar y parar esta segunda intentona del Toño por apropiarse de uno de los símbolos históricos de Hermosillo. Claudia Pavlovich intentó vender La Sauceda y los estadios Héctor Espino y Tomás Oroz Gaytan. Ahora el Toño quiere apropiarse de un área verde en el corazón histórico de Hermosillo. Nos corresponde defender nuevamente esta área verde y pronto tomaremos medidas, pero requerimos el respaldo de la comunidad hermosillense.
Juntos podemos parar al Toño, nuestro Colectivo, Ciudadanía Activa, está en pie de lucha y convocamos a que defendamos Tod@s este emblemático lugar que es la columna vertebral del origen de Hermosillo.






