En un giro relevante dentro de las investigaciones por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la presidenta Claudia Sheinbaum informó este lunes sobre la detención de los propietarios de la funeraria “El Ángel”, ubicada en Iguala, Guerrero.

La captura se efectuó tras el hallazgo de restos óseos que datan del año 2014 en un predio vinculado al establecimiento. La mandataria adelantó que las autoridades federales realizarán una búsqueda exhaustiva en la zona para determinar si existe un vínculo directo con los hechos de septiembre de ese año.


De acuerdo con la jefa del Ejecutivo, el nombre de este establecimiento ya había figurado en las indagatorias iniciales del Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes (GIEI). Sin embargo, en aquel momento, dicha línea de investigación fue descartada por el organismo.

“Esta funeraria de Iguala, que tiene crematorios y operaba de forma irregular, es parte de las investigaciones que se han dado a partir del nuevo esquema. Ya había aparecido en el GIEI, pero lo desecharon; dijeron que no había más que investigar”, explicó Sheinbaum durante su conferencia matutina.

La presidenta precisó que este avance es fruto de un trabajo de inteligencia de varios meses y solicitó a Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos, compartir primero los pormenores con los padres de los normalistas. Asimismo, hizo un llamado para que sea la Fiscalía General de la República (FGR) la que presente el informe técnico oficial.


El hallazgo no solo reactiva la búsqueda en Iguala, sino que empuja cambios estructurales a nivel federal:

  • Mayor rastreo telefónico: Se profundizará en el análisis de las comunicaciones y conversaciones telefónicas de la noche de los hechos y los días posteriores.
  • Cataratas de regulación: Como parte de la nueva Ley de Búsqueda, el Gobierno Federal reforzará la vigilancia, regulación y registro de funerarias y crematorios en todo el país para evitar operaciones clandestinas o irregulares.