Por: Mitzi Fuentes
En el arranque del Programa Semillero abril 2026, realizado en el CIDECI, el EZLN advirtió que el mundo atraviesa una “tormenta” social y política, resultado de un sistema que impone dominación y desigualdad bajo la lógica de la propiedad privada.
El Capitán, uno de los voceros, planteó que el sistema ofrece una falsa diversidad de opciones que no cuestionan su base, lo que mantiene intacta la hegemonía. Señaló que “cualquier alternativa que no confronte esa raíz es solo un reflejo más dentro del mismo modelo”.
Desde una lectura crítica, afirmó que la violencia es el común denominador que afecta a mujeres, pueblos originarios y trabajadores, generando fragmentación en la resistencia.
Añadió que, “pese a los cambios políticos, estos sectores continúan enfrentando exclusión, precariedad y discriminación”.
Durante el discurso también repasó la evolución interna del EZLN, desde su levantamiento en 1994 hasta su actual reconfiguración organizativa, destacando el paso de una dirección centralizada a una más colectiva, con mayor participación de jóvenes y comunidades.
Asimismo, recordó que desde 2015 el zapatismo advirtió escenarios actuales como migraciones masivas, guerras y crisis climática, fenómenos que confirman su análisis sobre la expansión del capitalismo como una “guerra global”.
El Capitan subrayó que la lucha zapatista ha transitado hacia una defensa integral de la vida, convocando a distintos sectores a cuestionar el sistema vigente y a construir alternativas, en un contexto donde lo que está en juego no es el poder, sino la supervivencia colectiva.
el Subcomandante Insurgente Moisés advirtió que la crisis climática representa una amenaza directa para la vida humana y no humana, al señalar que la destrucción de la Madre Tierra pone en riesgo la existencia misma.
Subrayó que, más allá de la lucha por la libertad, los pueblos deben enfrentar una realidad urgente: sin planeta no hay futuro, por lo que llamó a tomar en serio el fenómeno conocido como cambio climático.
Durante su intervención, Moisés explicó que los pueblos originarios entienden este fenómeno no como un concepto abstracto, sino como un daño tangible a la tierra, a la que consideran un ser vivo.
A través de la memoria histórica de abuelos y bisabuelos, expuso cómo las condiciones ambientales han cambiado drásticamente en los últimos siglos, atribuyendo estas transformaciones a la explotación impulsada por sistemas económicos que priorizan la ganancia, como la minería y la extracción de recursos.
Publicado originalmente en http://Chiapas Paralelo





