El Rosario, Sinaloa.- Las labores de rescate en la mina Santa Fe entraron en una nueva fase ante las condiciones adversas detectadas en el interior, donde permanecen atrapados tres trabajadores desde el derrumbe ocurrido el pasado 26 de marzo.

Autoridades informaron que la acumulación de agua, lodo y residuos en los túneles ha complicado el acceso a la zona donde se encuentran los mineros, a más de 300 metros de profundidad.

Durante la madrugada de este lunes, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional descendió al área afectada para realizar labores de limpieza y evaluación, detectando un tirante de agua de aproximadamente 40 centímetros.

Debido a lo anterior, el Puesto de Comando decidió modificar la estrategia de rescate, priorizando el desalojo de agua en las áreas críticas mediante un sistema de bombeo, además de analizar la incorporación de una segunda unidad para agilizar la extracción del líquido.

Asimismo, se informó que la mina, con una profundidad de hasta 300 metros y más de tres kilómetros de extensión, presenta acumulación de jales y lodo en rampas y galerías, lo que dificulta el ingreso seguro del personal de rescate.

Como alternativa, brigadas de la Secretaría de Marina y de la Sedena trabajan en la habilitación de un acceso secundario, conocido como contrapozo, para intentar llegar a la zona donde se presume se encuentran los trabajadores.

En el operativo participan también Protección Civil, la Comisión Federal de Electricidad, autoridades estatales y equipos especializados.

Cabe destacar que, tras el derrumbe, cuatro trabajadores quedaron atrapados; uno de ellos fue rescatado con vida horas después del accidente. Las autoridades mantienen comunicación constante con las familias, a quienes informan sobre los avances de las labores.