Por: Refugio Velázquez

El día de ayer, en sesión solemne, el salón de la Comisión Permanente fue nombrado “Salón Ing. Heberto Castillo Martínez”. El acto fue encabezado por senadores, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy.

Durante la ceremonia, Laura Itzel Castillo —hija del homenajeado y presidenta de la Mesa Directiva del Senado— develó un busto del político y luchador social. En el evento estuvieron presentes los diferentes grupos parlamentarios, quienes pronunciaron discursos en memoria de Castillo Martínez.

Uno de los legisladores que llamó la atención fue el senador panista Ricardo Anaya, quien habló de la calidad moral de Heberto Castillo y de la persecución política que sufrió, incluyendo su tiempo como preso en la antigua penitenciaría de Lecumberri:

“Yo quiero hoy volver a ver esa historia de injusta persecución política, pero desde los lentes de una niñita de 10 años, la hija menor de Heberto Castillo; esos nueve meses Heberto Castillo viviendo en la clandestinidad y por ello sin poder ver a su papá. Actos de intimidación, quemaron su casa. A la niña de 10 años le tuvieron que cambiar el nombre; durante meses tuvieron que vivir en Cuernavaca”.

“Poco pudo ver a su papá durante ese tiempo, y después vino lo peor: la detención. Visitar a su papá durante dos larguísimos años en la cárcel de Lecumberri. Lo que hay que entender es que don Heberto Castillo no solo fue un preso político, fue un padre-preso político… Esa persecución política marcó a esa niña y creo yo que la marcó para bien. Y más allá de cualquier diferencia política, a mí me da un gusto enorme que esa niña hoy sea la presidenta del Senado de la República”, resaltó Anaya.

Al finalizar el evento, Laura Itzel Castillo ofreció un discurso de agradecimiento en nombre de la familia, donde destacó que su padre construyó valores fundamentales para el país.

“Los ideales, los proyectos y las reivindicaciones de Heberto Castillo siguen vigentes. Como ingeniero, su nombre es reconocido no solo por sus aportaciones técnicas y matemáticas, sino por la convicción de que la ciencia debe tener una vocación social. Y como político y representante popular, por su comprensión profunda de la realidad, su cercanía con la gente y su defensa de la vía pacífica para lograr las transformaciones sociales, incluso a costa de su propia libertad”, enfatizó la presidenta del Senado.

A lo largo de sus 69 años de vida, Heberto Castillo apoyó movimientos estudiantiles, obreros y campesinos. Fundó el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), que posteriormente derivó en el Partido Mexicano Socialista (PMS).

Fue candidato a la presidencia de la República en 1988, pero declinó en favor de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y protestó junto con miles de mexicanos por el fraude electoral de ese año.