Por Rafael Trujano 

Apenas entraba la noche de este miércoles 15 de abril, cuando la noticia de que un juez del Primer Tribunal Laboral del Distrito Judicial 1 con sede en Hermosillo, Sonora, había decidido archivar el emplazamiento a huelga promovido por el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora (STEUS), se regó a través de las redes sociales y las notas periodísticas, comenzaron a dar difusión a la nota oficial como para garantizar que todo mundo, estuviese enterado de que cualquier intención de estallar la huelga este jueves 16 de abril a las 17:00 hs., en las instalaciones de la Universidad de Sonora, estaba desautorizada jurídicamente.

Antes y en su conferencia de prensa de este miércoles 15, el gobernador en Sonora, Alfonso Durazo, llamó a evitar el estallamiento de huelga manteniendo la mesa de negociaciones de la que pedía, no levantarse sin un acuerdo. Por supuesto, reconocía que los trabajadores “pueden tener razón en la dimensión de sus demandas, pero también, hay realidades que nos imponen las limitaciones presupuestales y que nos imposibilitan a veces, de atender en su dimensión estas demandas, no obstante, que tengamos la convicción de que son socialmente justas…”

La decisión del juez de archivar el emplazamiento fue en respuesta a petición expresa de la autoridad universitaria, esto es, a solicitud de la parte patronal en el conflicto y, con el absurdo argumento de que el sindicato no había especificado en qué campus universitario se ejercería la huelga.

Así, autoridades universitarias, de gobierno y judicial laborales han respondido de manera unificada en estos novedosos tiempos de transformación para, independientemente de lo justas que puedan ser las demandas de los trabajadores universitarios, estas sean desconocidas en los hechos mediante la prohibición “legal” del ejercicio de un derecho constitucional. Pero, en modo alguno, todo está resuelto pues para los trabajadores, la decisión de luchar por sus demandas con la huelga misma se mantiene y así, podría ratificarlo la Asamblea citada para la mañana de este jueves 16 de abril por los sindicalizados administrativos y manuales.

Sin duda, el cálculo que desprendían tanto la patronal como la parte gubernamental, era que el STEUS estallaría la huelga y decidieron unificadamente, atajar desde el ángulo jurídico la determinación sindical.

Por supuesto, cabe esperar que también en el terreno legal, el Sindicato interponga lo necesario ante esta agresión que en definitiva, no golpea solo al STEUS sino a todas y todos los trabajadores en general pero que en lo inmediato, es un amenazante mensaje para el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (STAUS), que tiene su propio emplazamiento de huelga pero, con fecha 30 de abril y cuyos agremiados, están siendo citados a Asamblea General Extraordinaria también para jueves 16 donde analizaran tanto las condiciones de su propia revisión salarial como el reprobable pisoteo al derecho del Sindicato hermano del STEUS.

A consolidar la Unidad Sindical

Juntos, tanto el STAUS como el STEUS, marcharon el pasado 17 de marzo luego de entregar sus respectivos emplazamientos de huelga y en su andar, fueron acompañados por valios@s representantes de la comunidad estudiantil, misma comunidad que es preocupación central del gobernador, aunque, no tanto, las condiciones salariales y laborales de quienes mantienen las instalaciones universitarias, como de quienes ejercen la docencia en ellas. Aquel día, ambos Sindicatos acudieron también ante la cámara de diputados en el estado buscando ser escuchados y eventualmente, obtener algún pronunciamiento de apoyo de parte de legislativos en lo individual o, de la misma legislatura y ha habido acercamientos de legisladores en particular del ámbito federal pero, más seguramente motivados por la cercanía de las elecciones que renovaran tanto la cámara de diputados local como el ejecutivo estatal que por abanderar consecuentemente las peticiones sindicales.

Juntos, los sindicatos universitarios, volvieron también a marchar la mañana de este martes 14 y buscaron ante las puertas de palacio de gobierno, entrevistarse con el ejecutivo estatal en la idea de fortalecer su posición ante la rectoría universitaria. Ayer miércoles, el ejecutivo estatal dejó en claro su posición y la autoridad judicial laboral se encargó de intentar cerrar la puerta de la legalidad a cualquier intento sindical de alcanzar sus fines.

Sin duda, lo que decidan ambos Sindicatos universitarios este día jueves, será determinante para el estallamiento de huelga, pero, independientemente de lo que suceda hoy, la olla de presión por estallar en el entorno universitario en general y en muchos otros centros de trabajo diversos por el crecimiento sin freno del número de trabajadores que perciben salarios por abajo del salario mínimo, es algo que, de no atenderse ya, habrá de combinarse con muchos otros temas ante los cuales, el Estado viene haciendo oídos sordos como son, los deteriorados servicios de salud, las raquíticas pensiones que ofrecen las Afore, las abusivas cargas impositivas impuestas a los asalariados y el sinnúmero de demandas laborales que día a día, crecen mientras las patronales domésticas y del extranjero, tienen trato privilegiado.

En nombre propio y de quienes solemos acompañar las causas sociales y laborales, manifestamos nuestro repudio a la intentona de desconocer el ejercicio del derecho de huelga de las y los trabajadores universitarios y ratificamos nuestro compromiso, apoyo y acompañamiento, de todo esfuerzo y movilización que al efecto, convoquen nuestr@s hermanos de clase universitarios.

Los gráficos que acompañan este texto corresponden a la movilización universitaria de este martes 14 en Hermosillo, Sonora.