El pasado 14 de abril inició en Argentina un nuevo proceso judicial para deslindar responsabilidades por la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrida en noviembre de 2020 a causa de un paro cardíaco.

El juicio se retoma luego de que el proceso anterior fuera suspendido hace un año debido a la destitución de la jueza Julieta Makintach, quien vició el procedimiento al participar en un documental sobre el caso.

Durante la primera audiencia, las partes presentaron sus lineamientos de apertura ante la presencia de familiares del futbolista y los siete médicos acusados de su cuidado. El abogado de las hijas de Maradona, Fernando Burlando, afirmó que el deceso fue un “crimen perfecto” derivado de una voluntad deliberada de asesinar al jugador al abandonarlo a su suerte.

Por su parte, la defensa argumentó que Maradona presentaba un deterioro de salud previo y destacó la relación afectiva de los médicos con el paciente.

En la sesión del jueves 16 de abril, el neurocirujano Leopoldo Luque solicitó declarar y manifestó el afecto que sentía por el deportista. Sin embargo, la parte denunciante presentó audios entre un masajista y Luque, en los que se advirtió sobre la hinchazón generalizada que presentaba Maradona, alerta que presuntamente fue minimizada por el médico.

El tribunal rechazó la solicitud de la fiscalía para transmitir el juicio en vivo. Solo se permitirá el acceso a cámaras en la primera audiencia, los alegatos de clausura y la lectura del veredicto a través del canal de la Suprema Corte. El proceso continuará el próximo martes 21 de abril con la ronda de testimonios.