Alejandro Valenzuela/ Vícam Switch

El profesor Alberto Israel Jasso Cruz, de la Ciudad de México y con 35 años en la docencia, se suicidó el pasado 21 de julio porque una alumna lo acusó penalmente por abuso sexual. El profesor dejó un video donde dice que su suicidio es un acto de rebeldía ante una acusación falsa y como un sacrificio “para que mejoren el sistema de justicia y se respete la presunción de inocencia.”

Así como la violencia de género en la vida política, que ha sido usada por lo peorcito de las políticas mexicanas para evitar la crítica y ocultar su corrupción, la acusación de abuso sexual es un arma muchas veces usada para ajustarle cuentas a los profesores.

Yo, que tengo décadas en la docencia, no permito que nadie me toque y les digo a mis alumnos que, si un día para mi mal viene a buscarme la parca al salón de clases, que no me toquen, es más, que ni siquiera me vean.

Los hombres que se creen machos abusaron durante milenios de las mujeres, y lo siguen haciendo, y eso nos ganó para todos los hombres que una acusación así sea la factura de culpabilidad sin más pruebas y el fin, prácticamente, de la vida social, laboral, profesional y, quizá, hasta familiar, porque ante una denuncia así, aunque sea falsa, la presunción de inocencia no existe…. El mismo suicida lo dice: «He tenido excelentes alumnas que de broma dicen: “Voy a acusar al profe para que me pase”».

Sin embargo, quiero destacar lo que el hoy fallecido profesor dice del sistema judicial mexicano, porque lo que dice es muy cierto y puede ser comprobado en el momento en que se quiera. Si el Estado mexicano no hace nada (lo domine el priismo, el panismo o el morenismo, que para el caso es lo mismo) es porque está hasta las manitas en esa misma corrupción que denunció el profe antes de quitarse la vida.

Dice el Profe Alberto: “Todo el sistema judicial está corrupto: jueces, ministerios públicos, fiscalías, abogados. La mayoría de los denunciados deben empezar este tortuoso camino con prisión preventiva; tanto el abogado de oficio como el privado, su negocio es hacer el proceso largo. En prisión preventiva tienes que pagar servicios a los guardias, protección; te gastas lo que no tienes solo para llevar el proceso por fuera. Si logras llevar el proceso por fuera, aún debes de seguir manteniendo a toda esta delincuencia organizada que es nuestro sistema judicial”.

Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/alejandro.valenzuela.7921