Luis Enrique Ortiz
“Lo priista no se quita, porque lo llevamos tatuado en el corazón”, así lo escuchó el tecleador del mismo José Guadarrama Márquez, una vez en Pachuca y pues sí es cierto, tan cierto que lo dijo.
Vamos por partes, dijo el que va a comprar al fierro viejo para su carro “Onapifia”.
Los chicos malos de la comunidad “Comcaác”, como se le conoce a una parte de la disidencia política de las localidades de Desemboque de los Seris y Punta Chueca, luego de amenazar con un plantón frente a Palacio de Gobierno, fueron directo a la sede estatal del Partido Revolucionario Institucional a pedir apoyo y a despotricar contra Andrés Manuel López Obrador.
¿Tiene sentido ir a pedir apoyo del tipo que sea al partido más desprestigiado en la historia de México?
No, no lo tiene y podría interpretarse como un error porque incluso entre sus aliados ya se murmura que la regaron feo y pagarán por ello un gran costo político.
Pero no es una pifia, mal cálculo, novatez o ingenuidad, sino un acto deliberado para golpear al Gobierno de México y al ex presidente Andrés Manuel López Obrador, en un contexto de injerencismo norteamericano y el entreguismo de los delincuentes de la derecha como Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del CEN del PRI.
El mismo al que la justicia de Campeche, le pisa los talones por delitos cometidos no en su calidad de legislador opositor, sino de cuando fue gobernador del estado donde fue asesinado el último tlatoani azteca, Cuauhtémoc.
Existen elementos más que suficientes para demostrar que Alito se enriqueció de manera corrupta en contra de las arcas públicas y en detrimento de los más pobres casi siempre.
Ahora, el muñeco de sololoi -por tanto plástico facial endérmico- se dice perseguido político y suplica apoyo de la derecha gringa para eludir la justicia, aunque para ello traicione a la Patria ¿más? y ello lo lleve a ser comparsa y promotor del injerencismo evidente del Tío Sam.
El PRI y sus cancerberos sonorenses, usan un conflicto interno del pueblo seri para abonarle a los ataques desestabilizadores contra el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el presidente Andrés Manuel López Obrador.
El “desinteresado” apoyo del PRI a un grupo disidente, es en el fondo parte de una estrategia para sumarle al coro contra el gobierno legítimo de la camarada Sheinbaum Pardo y ayudar a la política de penetración que empuja la embajada gringa en México.
Los Comcaác y mestizos que fueron ayer a la sede del PRI a pedir chichi a una culebra, le están haciendo el caldo gordo a un criminal como es Alito Moreno y de paso a la bota no menos impresentable del Imperio.
Lo malo que al menos la mitad de ellos no lo hicieron por error o movidos por emociones, sino que sabían plenamente a lo que iban.
Este grupo que se dice atropellado e ignorado por los gobiernos estatal y federal, apoya abiertamente la candidatura de Felipe Molina “El Indio”, quien contiende por la presidencia de Bienes Comunales de la isla Tiburón (Tahejöc), que alberga una riqueza natural y cinegética impresionante.
Los otros dos aspirantes son Alejandro Barnett y César López, el primero que representa la continuidad de la mayoría que encabezó Jesús Félix, cuyo mandato concluyó el pasado 28 de junio.
El segundo es presidente del consejo de vigilancia del Ejido Desemboque y su Anexo Punta Chueca.
El pasado 15 de julio hubo un intento de elección, pero la asamblea hubo de ser suspendida por la Procuraduría Agraria, debido a fuertes reclamos de la oposición por que 16 de ellos no aparecieron en el padrón de comuneros y la incorporación de 27 nuevos, dicen, de manera ilegal.
Sin fecha -aún- para reponer la elección fallida, podría darse una reconfiguración de grupos, pues entre quienes apoyan a El Indio, se encuentran el regidor morenista de Pitiquito, Gabriel Hoeffer y la diputada federal -también de MORENA- Dora Alicia Moreno Méndez.
Ambos representantes populares, deberán deslindarse de “Los Chicos Malos” si quieren seguir vigentes en la Cuarta Transformación, o bien que lo haga casi en su nombre el famoso rockero Felipe Molina Sesma.
Fallaron Célida y el encargado de despacho

Célida Teresa López Cárdenas fue designada como titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos, Pesca y Acuacultura (SAGARHPA) el 3 de octubre de 2024.
En junio de 2025 el gobierno norteamericano cerró sus fronteras al ganado en pie de México, debido a presencia de gusano barrenador del ganado en los estados de Oaxaca y Veracruz.
La secretaria de SAGARHPA consideró que a Sonora nunca llegaría “esa peste” y se dedicó a hacer campaña interna para ser la precandidata de MORENA a la gubernatura de tres años en 2027.
Cinco días antes de que luego de más de un año, iniciase en Sonora una apertura gradual a las exportaciones ganaderas de la entidad, se descubre, anuncia y asume que “es apeste” ya está aquí.
Un caso de gusano barrenador en el municipio de Álamos, pese a que hace apenas unos días se anunció la liberación de un cuarto de millón de moscas estériles, para prevenir brotes en Sonora, debido a que a diario se publicaban situaciones documentadas que rebasaron el número de 100, en esa región de la Sierra Madre Occidental, del lado de Chihuahua.
El propio encargado de despacho de la SAGARHPA, Juan González, aceptó ha días, que el Sonora, que fue declarado libre de la temida larva en 1980, era acosado a solo 15 kilómetros desde un rancho de Chínipas.
Con Célida y Juan, termina casi medio siglo de estricta sanidad del ganado sonorense en pie.
No faltará quien de los dos se queje del intervencionismo gringo y con estos resultados de gestión.

Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/luisenrique.ortiz1


