La muerte de un joven de 18 años y sus padres al caer de un acantilado en el estado de Maharashtra comenzó a circular en redes sociales bajo una explicación aparentemente sencilla: el muchacho habría amenazado con quitarse la vida porque sus padres se negaron a comprarle un iPhone. Sin embargo, las investigaciones posteriores apuntan a una situación familiar mucho más compleja y la propia policía ha señalado que la exigencia de un teléfono no aparece, hasta ahora, como la causa de la tragedia.

Las víctimas fueron identificadas como Kunal Chandgude, de 18 años; su padre, Murlidhar Chandgude, de 48, y su madre, Sangeeta Chandgude. El viernes 21 de agosto, Kunal llegó alrededor de las 10:00 horas a Khavdya Dongar, una zona elevada cercana a Tisgaon, y permaneció durante aproximadamente tres horas al borde del precipicio mientras sus padres, vecinos, policías y bomberos intentaban convencerlo de regresar a un lugar seguro.

Los primeros reportes policiales relacionaron la crisis con la negativa de sus padres a comprarle un iPhone. Incluso durante los intentos por salvarlo, un dirigente local llegó a ofrecerle un teléfono para tratar de convencerlo de alejarse del borde. Esa primera versión dio origen a buena parte de los titulares y publicaciones que posteriormente presentaron el caso como un “berrinche por un celular”.

La investigación apunta ahora a problemas familiares

Dos días después, la investigación tomó otro rumbo. La policía informó que no encontró sustento para afirmar que la falta de un iPhone hubiera provocado el episodio y señaló que Kunal y su madre ya utilizaban teléfonos de esa marca. Las primeras indagatorias apuntan, en cambio, a conflictos familiares que se habrían prolongado durante varios meses.

El subcomisionado de Policía Pankaj Atulkar señaló que la investigación preliminar apunta a “serias diferencias” dentro de la familia. Las autoridades indagan distintos conflictos domésticos y si algún acontecimiento reciente pudo haber desencadenado la crisis de Kunal. También investigan versiones acerca de posibles problemas para cubrir pagos de teléfonos adquiridos a plazos, pero ese punto tampoco ha sido establecido como causa.

Además, la policía reveló un antecedente relevante: Kunal había acudido al mismo acantilado en 2025 y amenazado con quitarse la vida. En aquella ocasión sí habría existido una discusión relacionada con su deseo de obtener un iPhone; agentes consiguieron convencerlo de regresar con su familia.

Tres horas intentando evitar la tragedia

El viernes, policías y bomberos desplegaron una red de seguridad debajo del acantilado mientras familiares y vecinos continuaban hablando con Kunal. La operación se complicó porque el joven cambiaba de posición a lo largo del borde.

Cerca de la 1 de la tarde ocurrió el desenlace. De acuerdo con las primeras reconstrucciones, Murlidhar se acercó a su hijo para intentar sujetarlo y ambos cayeron del acantilado. Posteriormente, Sangeeta se arrojó desde el mismo lugar, de acuerdo con la versión policial difundida por medios indios. Los tres murieron.

El caso adquirió todavía mayor dimensión en redes sociales, donde comenzaron a circular videos y versiones que responsabilizaban directamente al joven de provocar la muerte de toda su familia por no recibir un teléfono.

Este lunes, Pallavi Patil, hermana de Sangeeta y tía de Kunal, pidió públicamente detener esas versiones. Cuestionó que personas que desconocen a la familia y las circunstancias del caso estén difundiendo afirmaciones sin verificar para conseguir reproducciones y reacciones.

La investigación policial continúa abierta. Por ahora, la versión viral de una familia destruida simplemente por el “berrinche de un joven al que no quisieron comprarle un iPhone” no coincide con lo que las autoridades han encontrado en sus primeras indagatorias. El teléfono sí aparece en los antecedentes del caso y estuvo relacionado con el episodio ocurrido un año antes, pero la policía investiga ahora una crisis familiar previa y de mayor complejidad.