Petróleos Mexicanos trabaja en la contención de una nueva fuga de crudo detectada en un ducto submarino del sistema Ek-Balam, perteneciente al campo Cantarell, frente a las costas de Campeche.
El incidente fue identificado la mañana del jueves 10 de septiembre, aproximadamente a 46 millas náuticas al norte de Ciudad del Carmen, informó el Observatorio Permanente del Golfo de México.
Pemex señaló que después de localizar la fuga despresurizó el ducto y cerró las válvulas de seguridad colocadas en sus extremos. Según la empresa, la tubería permanece desde entonces sin flujo y sin emanación de petróleo.
La petrolera no ha informado cuánto crudo fue derramado ni la extensión total del área afectada. La plataforma de monitoreo satelital Cerulean, desarrollada por la organización ambientalista SkyTruth, estimó que la mancha alcanzaba aproximadamente cuatro kilómetros cuadrados el jueves.
Pemex indicó que desplegó equipos para contener y recuperar el hidrocarburo, limpiar el lecho marino y reparar el ducto afectado.
Los modelos elaborados por el Observatorio estiman que la mancha se desplazará hacia el oeste y que, bajo las condiciones actuales, existe una baja probabilidad de que llegue a las costas de Campeche. Sin embargo, el organismo mantendrá la vigilancia debido a que los cambios meteorológicos y marítimos pueden modificar su trayectoria.
La fuga se registró meses después de otro derrame originado en infraestructura de Pemex en el Golfo de México. El incidente anterior comenzó en febrero y alcanzó zonas costeras de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas; la empresa reconoció posteriormente que el hidrocarburo provenía de uno de sus ductos.
En 2023 también se documentaron dos fugas en el complejo Ek-Balam, cuya mancha conjunta se extendió sobre aproximadamente 467 kilómetros cuadrados, según información difundida después de esos incidentes.
Las instalaciones de Cantarell operan desde finales de la década de 1970 y parte de su infraestructura requiere trabajos de mantenimiento y sustitución por antigüedad.






