El huracán Simón se mantenía la tarde de este sábado como un poderoso ciclón categoría 4 mientras avanzaba lentamente hacia las costas de Colima y Jalisco, donde las autoridades ordenaron evacuaciones y la suspensión de actividades no esenciales ante el riesgo de vientos destructivos, inundaciones y deslaves.
En su actualización de las 15:00 horas del centro de México —14:00 horas de Sonora—, el Centro Nacional de Huracanes ubicó el ojo de Simón aproximadamente a 165 kilómetros al sur-suroeste de Manzanillo, Colima, y 325 kilómetros al sur-sureste de Cabo Corrientes, Jalisco.
El huracán presentaba vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora y rachas cercanas a 295 kilómetros por hora. Se desplazaba hacia el norte a una velocidad de siete kilómetros por hora.
El organismo advirtió que Simón podría experimentar fluctuaciones en su intensidad durante la noche, pero todavía se pronostica que llegará a las inmediaciones de la costa occidental de México como un huracán mayor durante el domingo.
El punto y la hora exactos de entrada a tierra permanecen sujetos a cambios.
Simón pasó de tormenta tropical a huracán categoría 4 en aproximadamente 48 horas. La rápida intensificación elevó el nivel de riesgo para las poblaciones costeras y redujo el tiempo disponible para completar evacuaciones y preparativos.
La circulación del ciclón ocasionará lluvias extraordinarias —superiores a 250 milímetros— en zonas de Colima y Michoacán; torrenciales en Jalisco; intensas en Guerrero, y muy fuertes en el sur de Nayarit.
Además de la lluvia, se espera oleaje elevado, corrientes peligrosas, posibles inundaciones costeras y deslaves en zonas montañosas. Los efectos pueden presentarse a cientos de kilómetros del centro del huracán.
Protección Civil suspendió las actividades no esenciales en más de 20 municipios de Colima, Jalisco, Michoacán y Nayarit. También comenzaron evacuaciones preventivas en comunidades vulnerables y fueron habilitados refugios temporales.
El Ejército y la Marina activaron los planes DN-III-E y Marina para movilizar personal, vehículos y equipo de emergencia. Las autoridades pidieron a habitantes y turistas alejarse de playas, ríos y zonas bajas, así como trasladarse a refugios cuando reciban una indicación de evacuación.
En Jalisco, las zonas bajo mayor vigilancia incluyen Cihuatlán, La Huerta, Tomatlán, Cabo Corrientes y Puerto Vallarta. En Colima, las autoridades mantienen atención especial en Manzanillo, Armería y Tecomán.
Aunque la categoría mide la velocidad de los vientos, no determina por sí sola la magnitud total de los daños. Las lluvias acumuladas, las condiciones del terreno y la permanencia del sistema pueden provocar inundaciones y deslaves incluso en comunidades alejadas del lugar donde toque tierra.
El Centro Nacional de Huracanes advirtió que los preparativos para proteger vidas y propiedades deben concluir antes de que las condiciones se deterioren durante la noche.
Información actualizada a las 17:00 horas de Sonora del sábado 10 de octubre. La posición, intensidad y trayectoria deberán verificarse nuevamente si la publicación se realiza más tarde.

