Por Doctora Diana Isabel Espinoza Morales
Cada octubre, el color rosa aparece en edificios, hospitales, escuelas, comercios y redes sociales. Se multiplican los mensajes de prevención, las fotografías conmemorativas y las invitaciones a participar en actividades relacionadas con el cáncer de mama. Durante algunas semanas, una enfermedad que afecta profundamente la vida de miles de familias ocupa un lugar destacado en la conversación pública.
Pero entre tantos mensajes surge una pregunta que merece nuestra atención: ¿qué significa realmente concientizar sobre el cáncer de mama?
Concientizar no consiste únicamente en conocer la existencia de una enfermedad ni en recordar que octubre es el mes dedicado a su sensibilización. Significa comprender sus riesgos, reconocer posibles señales de alarma, saber cuándo buscar atención médica y disponer de información suficiente para tomar decisiones sobre nuestra salud.
También implica reconocer que la enfermedad no afecta a todas las personas de la misma manera. Detrás de cada diagnóstico existe una historia familiar, una realidad económica y un conjunto de circunstancias que pueden facilitar o dificultar el acceso a los servicios médicos.
En México, esta reflexión adquiere especial importancia. De acuerdo con las cifras preliminares de 2024 publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se registraron 8,451 defunciones por cáncer de mama, de las cuales 8,384 correspondieron a mujeres. Estas cifras nos recuerdan que no hablamos solamente de estadísticas, sino de vidas, familias y comunidades que enfrentan las consecuencias de una enfermedad que continúa representando un importante desafío de salud pública (1).
La investigación científica también ha permitido identificar una realidad que merece atención. Un estudio publicado en 2025 en la revista Salud Pública de México, con información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, encontró que durante 2022 aproximadamente una de cada cinco mujeres mexicanas de entre 40 y 69 años reportó haberse realizado una mastografía en los doce meses anteriores. Esta proporción, aunque no equivale por sí misma al cumplimiento de la recomendación de realizar el estudio cada dos años, permite reconocer las dificultades que todavía existen para acceder a los servicios de detección (2).
Los investigadores encontraron, además, que las mujeres residentes en zonas urbanas, con mayor escolaridad o con unidades médicas cercanas tenían mayores posibilidades de realizarse este estudio. Esto significa que la información es necesaria, pero que conocer la importancia de una mastografía no siempre garantiza tener la oportunidad de realizarla (2).
Una mujer puede comprender perfectamente la importancia de cuidar su salud y, aun así, encontrar dificultades para solicitar una cita, trasladarse a una unidad médica, ausentarse de su trabajo o conseguir que sus estudios sean realizados oportunamente. Por eso, la concientización también es una responsabilidad colectiva.
Desde el punto de vista médico, existen conocimientos fundamentales que toda persona debería tener. El cáncer de mama puede desarrollarse sin causar molestias en sus etapas iniciales. Cuando aparecen manifestaciones, estas pueden incluir una bolita o endurecimiento en la mama o la axila, cambios en la forma del seno, alteraciones en la piel, hundimiento del pezón o secreciones anormales. No todas estas manifestaciones significan cáncer, pero cualquiera de ellas merece valoración médica, incluso cuando no existe dolor (3).
Es importante comprender que conocer nuestro cuerpo permite identificar cambios, pero no sustituye los estudios de detección. En México, el Instituto Mexicano del Seguro Social recomienda realizar una mastografía cada dos años a las mujeres de 40 a 69 años que no presentan síntomas, considerando que quienes tienen antecedentes o condiciones de riesgo particulares pueden requerir una evaluación individualizada. Ante cualquier alteración sospechosa, la consulta médica no debe esperar a cumplir determinada edad (4).
Otro aspecto fundamental es comprender que el cáncer de mama no siempre está relacionado con antecedentes familiares. Muchas mujeres diagnosticadas nunca tuvieron una madre, hermana o familiar cercano con esta enfermedad. Tampoco es exclusiva de las mujeres, aunque su presentación en hombres es mucho menos frecuente (3).
Durante octubre, miles de personas escuchan mensajes relacionados con el cáncer de mama. Algunas buscan información por primera vez; otras recuerdan que tienen pendiente una valoración médica; algunas más encuentran el valor para hablar de una preocupación que habían mantenido en silencio. Cada una de estas respuestas puede representar un primer acercamiento al cuidado de la salud.
En este sentido, una investigación mexicana publicada en 2026 encontró que durante octubre aumenta considerablemente el interés por buscar información sobre cáncer de mama en internet. Sin embargo, ese incremento de la atención digital no se acompañó de cambios significativos inmediatos en las notificaciones nacionales de nuevos casos. Aunque ambos indicadores representan fenómenos distintos, el hallazgo invita a reflexionar sobre la importancia de conocer qué sucede después de que una campaña despierta el interés de la población (5).
Una conversación adquiere un significado todavía mayor cuando encuentra continuidad. Cuando una duda recibe una respuesta confiable, cuando una mujer consigue una cita, cuando una alteración sospechosa se estudia sin demoras y cuando un diagnóstico se acompaña de tratamiento oportuno y atención humana.
La Organización Mundial de la Salud insiste en que la reducción de las muertes por cáncer de mama requiere integrar tres elementos fundamentales: la promoción de la salud, el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos adecuados (3).
La ciencia también nos recuerda que la detección temprana puede mejorar las posibilidades de tratamiento, pero no ofrece garantías absolutas. Por ello, debemos evitar mensajes que generen miedo, falsas expectativas o sentimientos de culpa. Ninguna mujer debería sentirse responsable de desarrollar cáncer por no haber identificado un síntoma o por las dificultades que encontró para acceder a la atención médica.
Hablar de cáncer de mama exige sensibilidad. Significa escuchar a quienes viven con la enfermedad, respetar las experiencias de quienes han recibido tratamiento y acompañar a las familias que enfrentan sus consecuencias. También significa reconocer el trabajo de quienes investigan, educan, diagnostican y atienden esta enfermedad durante todo el año.
Quizá una de las reflexiones más importantes que podemos compartir en este mes de octubre es que la concientización no termina cuando desaparecen los listones rosas de las calles ni cuando las redes sociales cambian de tema. Continúa cada vez que una persona comparte información confiable, cuando una familia acompaña a alguien a una consulta, cuando un profesional de la salud escucha una preocupación y cuando los servicios médicos hacen posible una atención oportuna.
Porque concientizar sobre el cáncer de mama no consiste solamente en hacer visible una enfermedad, sino en contribuir a que esa visibilidad se transforme en conocimiento, acompañamiento y oportunidades reales de atención.
Y ese compromiso no pertenece a un solo mes del calendario, sino a todos los días del año.
Referencias bibliográficas
- Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama (19 de octubre). Comunicado de prensa núm. 138/25 [Internet]. México: INEGI; 2025 [citado 21 oct 2026]. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2025/EAP_CancerMama_25.pdf
- Alvarado-López AL, Texcalac-Sangrador JL, Ortega-Olvera C, Torres-Mejía G, Uscanga-Sánchez S, Sánchez-Zamorano LM, et al. Cobertura de mastografía en mujeres mexicanas: estimación y análisis de los factores asociados. Salud Publica Mex. 2025;67(3):227-238. doi:10.21149/16507.
- World Health Organization. Breast cancer [Internet]. Geneva: WHO; 2026 Jul 3 [citado 21 oct 2026]. Disponible en: https://www.who.int/en/news-room/fact-sheets/detail/breast-cancer
- Instituto Mexicano del Seguro Social. La mastografía [Internet]. México: IMSS; [fecha desconocida] [citado 21 oct 2026]. Disponible en: https://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/cancer-mama/mastografia
- Hernandez-Felix JH, Gutierrez-Leon E, Chavarri-Guerra Y, Huitzil-Melendez FD, Meneses-Medina MI. Cancer awareness months in Mexico drive online search spikes but are not associated with short-term increases in breast cancer surveillance reports. J Cancer Policy. 2026;48:100750. doi:10.1016/j.jcpo.2026.100750.

