La Cámara de Diputados discutirá esta semana la convocatoria para elegir a la nueva presidenta del organismo electoral. El nombramiento podría concretarse a principios de diciembre.
La Cámara de Diputados iniciará esta semana el proceso para renovar la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), luego de la renuncia de Guadalupe Taddei, cuya salida se produjo en medio de señalamientos de presunta corrupción y conflictos de interés dentro del organismo.
Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), informó que los legisladores discutirán el acuerdo para emitir la convocatoria que establecerá los requisitos, plazos y mecanismos de evaluación de las aspirantes.
De acuerdo con el calendario preliminar, la convocatoria podría aprobarse el miércoles 4 de noviembre, mientras que la designación de la nueva presidenta se prevé entre el 6 y el 7 de diciembre, siempre que el procedimiento avance sin contratiempos.
El proceso contempla la integración de un Comité Técnico de Evaluación de cinco integrantes: tres designados por la Junta de Coordinación Política y dos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Este comité será responsable de revisar los requisitos legales, evaluar conocimientos, trayectorias profesionales y perfiles de las participantes, además de realizar entrevistas antes de presentar las candidaturas que serán consideradas por la Cámara de Diputados.
La persona designada concluirá el periodo constitucional que originalmente correspondía a Taddei, hasta abril de 2032.
La renovación ocurre en un momento de cuestionamientos sobre el funcionamiento interno del INE. Además de los señalamientos que precedieron la salida de su presidenta, legisladores han planteado revisar las facultades concentradas en la presidencia del organismo para designar a funcionarios de alto nivel.
El relevo no solo definirá quién encabezará la autoridad electoral durante los próximos años, sino también pondrá a prueba la capacidad de la Cámara de Diputados para garantizar un procedimiento transparente y una presidencia independiente frente a los intereses partidistas.






