
Helmut Marko, uno de los dirigentes de Red Bull, encargado de la filial de jóvenes pilotos, explicó el domingo a la televisión austriaca ORF haber propuesto “organizar un campamento para que fueran infectados”.
El responsable de la escudería austriaca de Fórmula 1 Red Bull Racing reconoció haber propuesto una estrategia de contaminación voluntaria de los pilotos al nuevo coronavirus, con el objetivo de que estuvieran inmunizados en el comienzo de la temporada, pero su idea fue rechazada por el equipo.
“Quedan en excelente salud y así están preparados para comenzar la temporada”, comentó, precisando que su idea “no había sido bien recibida”.
Hace una semana Helmut Marko ya había criticado las consecuencias del confinamiento decidido por el gobierno austriaco con respecto a la economía, declarándose además “ligeramente sorprendido porque la gente lo aceptara tan fácilmente”.
Debido a la pandemia de coronavirus, los grandes premios de Baréin, Vietnam, China, Holanda, España y Azerbaiyán fueron aplazados, mientras que Australia y Mónaco fueron anulados.






