El día de hoy, 23 de marzo, se cumplen 30 años del asesinato del candidato del PRI a la presidencia de México, Luis Donaldo Colosio Murrieta.

Asesinado en 1994 en Tijuana, Baja California, Luis Donaldo dio un mitin en el barrio de Lomas Taurinas, en donde “al ir avanzando Luis Donaldo Colosio con su comitiva, se acercó un individuo, no sé de qué manera llegó hasta ponerle una pistola en la sien y dispararle. De hecho, fueron dos disparos.”, aseguró el periodista José Reveles.

La historia oficial, puesta en duda desde el inicio, indicó que hubo un tirador, este habría sido atrapado casi infraganti, su nombre es Mario Aburto Martínez.
Sentenciado a 45 años de prisión, tiene años asegurando que confesó haber asesinado al candidato debido a las amenazas que recibió y la tortura de la que fue víctima en multiples ocasiones.

Aburto logró un amparo a finales de 2023, logrando invalidar su sentencia, en dicho amparo el Tribunal Federal ordenó que se le dictara una nueva condena, pero esta debía darse con base en el Código Penal de Baja California, vigente en 1994, en la cual su máxima pena es de 30 años de prisión, por lo que en el sentido estricto, esa pena terminaría de cumplirse los siguientes días.


Debido a lo anterior, la Fiscalía General de la República resolvió impugnar la resolución del Tribunal y el caso llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Cabe destacar que el Tibunal de Amparo no se refirió a si Mario Aburto es culpable o inocente del asesinato de Colosio.

“Este Tribunal de Amparo no resolvió en cuanto al hecho de que el señor Mario Aburto fuera inocente o culpable sobre los hechos que ya todos conocemos”, explicó el defensor Público Federal, IFDP, Arturo Ramón Robles.

El Caso Colosio nunca perdió relevancia en México y a 30 años de los hechos surgen “nuevas revelaciones”, nuevas en el sentido en el que se toman por serias, pero viejas por el hecho de que desde el inicio se han mantenido como leyendas urbanas a lo largo del país, tal es el caso de la hipótesis de un segundo tirador.


Ahora la Fiscalía General de la República tiene señalado a Jorge Antonio Sánchez Ortega como el segundo tirador.

Sánchez Ortega era en ese momento agente del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional, el Cisen, que antes llevaba por nombre Dirección Federal de Seguridad.

“En aquel tiempo se sospecha de una persona del Cisen porque se le encuentra sangre del licenciado Colosio. Se hacen los estudios, aparece que es sangre de él. Y se le hace una prueba también para ver si él disparó y sale positiva la prueba”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, durante la conferencia mañanera del 13 de febrero de 2024.