Por Rosa María O’leary

Recuerdo que hace algunos ayeres, no tantos, se habían incrementado las enfermedades cancerígenas sobre todo en las colonias del sur, Antares, Cuahutemoc, etc. , razones había infinidad, ya saben, la Secretaría de Salud nos decía las causas del cáncer son multifactoriales así le sacaban la responsabilidad de investigar qué era lo que en realidad estaba sucediendo.
Igual se incrementaban las enfermedades cardiovasculares y crónico degenerativas, ah nos decían, es que cocinan con leña, en trastes de barro (aquí eso se usa poco), es que se alimentan con comida chatarra, no decían toman Coca Cola o Pepsi Cola porque en ese tiempo hasta un investigador del Centro de Investigación en Alimentos y Desarrollo recibió un reconocimiento de la refresquera Coca Cola.

Por supuesto nadie mencionaba la varilla contaminada utilizada por los líderes de la CTM para casas de los obreros, el basurero tóxico Cytrar, los tóxicos acumulados en el Parque Industrial, y los cientos de carros chatarra que nos vendían de Estados Unidos, menos los miles de toneladas de tóxicos que pasaban por todo el Estado para ser depositados en nuestro suelo.

Recuerdo que un maestro de la UniSon, se me olvida su nombre, creo su apellido es Zaragoza, nos dijo investiguen los pozos de la Ford, ya que esta gran industria automotriz, “generosamente” nos proporcionaba agua de tres pozos, le dije, Maestro para empezar no nos permitirían la entrada y aunque hagamos los análisis no tienen carácter probatorio si no están realizadas por una Institución académica reconocida.

La problemática sigue siendo la misma, se prioriza la industria al factor humano, y sin dejar de estar conscientes de que sin la industria no habría trabajo, cosa muy distinta es que las autoridades sucumban ante cualquier compromiso que dan por cierto, que juran y perjuran los dueños de las mineras, cementeras, maquiladoras etc., previos “regalos” en efectivo o actividades de relumbrón.

Escuché al gobernador Durazo hablar sobre la minería y su reunión con Grupo México, me gustó su discurso, aunque no me quedó claro lo del agua.

Mencionó que los representantes o dueños de los corporativos nunca habían estado en palacio de gobierno, no sé con exactitud si nunca habían estado en las oficinas gubernamentales los ejecutivos del corporativo minero, si mal no recuerdo cuando vino Lozano Alarcón y tomaron una vez más la mina de Cananea ahí estaban muy sentaditos, junto a otros cananenses acarreados o por voluntad propia.

Igual es de no dudarse que nunca hayan asistido tan importantes sujetos, ya que los gobernadores anteriores acudían prestos al llamado del patrón, porque para ellos el patrón no era el pueblo sino los empresarios.

Bueno estamos conscientes de que todo o casi toda la industria es necesaria para el desarrollo, la tecnología, la sobrevivencia, el trabajo, pero, sobre todo eso, es necesario el respeto al ser humano, obligar a que las empresas cumplan con las leyes ambientales, salud, derechos laborales, derechos humanos.

Y entre esto lo más importante y vital es el agua.