Ambientalistas documentaron la desintegración y contaminación provocada por los pilotes en el sistema de cavernas y cenotes de Quintana Roo, instalados como parte de las obras del tramo 5 del Tren Maya, entre Playa del Carmen y Tulum.

A través de fotografías y videos los ambientalistas de Sélvame MX demuestran cómo los pilotes se deshacen al tacto al interior de los ríos subterráneos y advirtieron que además de la contaminación, también ya representan un riesgo de colapso por el deterioro de los materiales.

Durante las expediciones también se registraron enormes derrames de cemento y óxido que yacen al fondo de las cuevas, principalmente alrededor de las localidades turísticas de Akumal, Chemuyil y Xpu-ha, en la Riviera Maya. En la zona, las empresas encargadas de realizar las obras del megaproyecto federal, impulsado por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, fueron la portuguesa Mota- Engil y la mexicana Grupo Indi.

“Pudimos encontrar también columnas que tienen pequeñas cortaduras. Podemos ver cómo con el dedo se va desmenuzando. Se deshace con el tacto. Quisiera que alguien me explicara por qué está pasando eso. ¿Qué significa? ¿Qué medidas se van a tomar? Claramente estas muestras nos hacen ver fallas grandes y peligrosísimas”, señaló José Urbina Bravo, buzo miembro de Sélvame MX.

El especialista explicó en el video que cuando llegó a donde se encontraban los pilotes se percató de que una de las columnas se había reventado completamente, “derramando toneladas de cemento dentro del sistema”.

“Tomamos el registro, hacemos la denuncia y se comprometen a hacer la limpieza y a reparar esto. Entonces hace poco hicimos el buceo de control, a ver qué es lo que habían hecho. Esa columna es basura y no se reparó. Esa y otra más que hay detrás que también está reventada”, agregó.

Actualmente, el gobierno de Claudia Sheinbaum impulsa la modalidad de carga del Tren Maya y mantiene la construcción de la terminal multimodal en Cancún. El tren pasaría por las mismas vías, lo que representa un riesgo de colapso ante el deterioro de los materiales.

Urbina señaló que un colapso «sería una tragedia» social y ecológico y dijo que «lo preocupante es que insistan en poner un tren de carga». «Si ocurre un colapso, ahí sí nos quedamos sin acuífero, sería una tragedia que verdaderamente acabaría con el acuífero de esta zona. Tendríamos problemas graves porque es imposible limpiar», advirtió.

La contaminación provocada por los obras en el tramo 5 del Tren Maya, el más polémico desde 2022 por las imágenes de la deforestación en la selva y la perforación de los cenotes para instalar más de 15 mil pilotes, ha sido denunciada por lo menos desde 2024, cuando se observaron ríos de cemento derivados de los rellenos, hincado de pilotes y obras del megaproyecto.

En julio de ese año, el espeleólogo Guillermo DChristy también documentó el derrame de diesel y concreto que las obras del tramo 5 provocaron en el sistema de cavernas y cenotes Aktun T’uyul, en Quintana Roo, y las afectaciones en el agua por la contaminación, los residuos de materiales de construcción y basura, costales de arena y alambres.

Con información de Proceso
Publicado originalmente en http://Desinformemonos