En los próximos 25 años consumiremos más cobre que en toda la historia.

¿La solución? Nuton, una división tecnológica de la compañía Rio Tinto que usa microbios para comerse la roca y extraer metal de donde antes solo había basura. Es, literalmente, el fracking biológico de la era eléctrica.

¿Te suena? Quizás recuerdes cuando lo platicamos por primera vez en diciembre.

La noticia es que ese cobre futurista ya tiene dueño: Amazon.

La empresa compró por dos años la producción de una nueva mina en Arizona que usa esta tecnología.

¿Por qué? La Inteligencia Artificial no vive de aire. Los centros de datos tienen un hambre voraz de energía y cables (que tienen mucho cobre).

El movimiento es astuto: todo el mundo está invirtiendo en los chips y eso quiere decir carretillas de dinero para TSMC, Intel, Nvidia y compañía. Pocos están viendo la infraestructura física.

De hecho, S&P Global estima que la demanda subirá un 50% por culpa de la IA. La oferta minera no se da abasto, así que la tecnología Nuton promete ser el futuro. Sin cobre no hay nube.

¿México tiene vela en el entierro? Por supuesto. Y más que eso.

Rio Tinto firmó en 2024 un acuerdo de colaboración con la minera Cobre del Mayo para probar su tecnología Nuton en la mina Piedras Verdes, que está justamente en Álamos, Sonora. El fracking biológico ya se está cocinando en el desierto sonorense.

¿Por qué importa?

Usar bacterias para revivir minas muertas es el Santo Grial. Si esta tecnología funciona bien ahí, podría aplicarse en México y Chile, reviviendo yacimientos que hoy no son rentables.

La tendencia macro: Fíjate en el patrón. Amazon compró energía nuclear hace unos meses; ahora asegura cobre. Las big tech se están convirtiendo en Estados-Nación que aseguran su propia energía y materiales.

Al final, gastamos trillones en chips futuristas, pero resulta que el futuro de la IA depende de que unas bacterias en el desierto tengan buen apetito.


Publicado originalmente en http://Espresso Matutino