REYNA HAYDEE RAMÍREZ
CIUDAD DE MÉXICO.- “Javier, Omar, Gregorio y Oscar, no están solos, aquí estamos todos”, “presidenta escúchanos”, repetían una y otra vez, familiares y amigos de cuatro jóvenes turistas secuestrados, desaparecidos, hace un mes en Mazatlán, Sinaloa.
Llegaron de madrugada, esta vez son cerca de cien, colocaron las mantas con los rostros de los jóvenes en Correo Mayor y Moneda, para llamar la atención de reporteros que entran por ahí a Palacio Nacional. Es la tercera vez en una semana porque ante la impotencia de que ninguna autoridad les informa ni resuelve.
No se les permitió el acceso al Zócalo y se quedaron en Pino Suárez y Venustiano Carranza, fuera de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, un lugar que se ha convertido en el punto de protesta de grupos numerosos a los que no se les permite avanzar a Palacio Nacional.
Cerraron la calle de Carranza y por horas y horas, sin parar, con altavoces, gritaron para llamar la atención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Decididos a no moverse hasta ser atendidos por ella o por el secretario de Seguridad Omar García Harfuch, epxlica doña Julia, mamá de Oscar García.
“Javier escucha tu madre está en la lucha”, “Gregorio escucha, tu madre está en la lucha”, “Omar escucha tu madre está en la lucha”, “Oscar escucha tu madre está en la lucha”.
“Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
Es una calle muy transitada y los papás de los jóvenes recibieron la solidaridad de algunas personas que pasaban por ahí, palabras de consuelo, bendiciones, oraciones, incluso abrazos solidarios. Otros se detenían a leer las mantas y hubo un joven que regañó a una funcionaria de la Corte que insistía que la dejaran pasar.
Atender no es resolver
Les han atendido en las fiscalías, en la Comisión de Búsqueda, pero atender no es resolver, lamentan.
Verónica, mamá de Omar, Javier y Gregorio, y suegra de Oscar, reclama que a pesar de que la presidenta dijo en la mañanera del miércoles 25 de febrero que García Harfuch se haría cargo del caso y les atendería, no se ha acercado a ellos.
¿Qué información hay de estos turistas que desaparecieron en Mazatlán, preguntó una reportera en la mañanera del miércoles 25.





“Van a estar en contacto ya con… tanto con la Fiscalía como con Omar, para poder recibir toda la información y que estén en contacto con ellos”, respondió escuetamente la presidenta, sin información alguna.
Esta declaración de la presidenta hizo que aumentara la esperanza y la incertidumbre de la familia, porque desde ese día hasta hoy nadie los buscó.
“Desde el miércoles y ha pasado jueves, viernes, sábado, domingo, lunes, martes, ya es miércoles otra vez y nada, Omar García Harfuch no nos ha buscado”, externó Verónica con impotencia.
Hoy, justo a un mes, un día, llegaron cerca de cien amigos y familiares y la protesta tuvo más impacto, para las 10 y media de la mañana ya estaban ahí con ellos una docena de funcionarios de la Secretaría de Gobernación, de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Comisión de Búsqueda, además de policías de la ciudad.
Los funcionarios intentaban que terminara la protesta y les ofrecían diálogo con otros funcionarios menores, los papás de los jóvenes desaparecidos, se negaron una y otra vez y exigían ver a García Harfuch o a la presidenta Sheinbaum Pardo.
“Déjeme volver a llamar”, les decían los funcionarios y se alejaban de ellos con celular en mano.
La familia reconoce y agradece que el personal de la Comisión Nacional de Búsqueda les ha atendido, pero lamentan que eso es igual que nada porque no tienen poder de decisión ni recursos para buscar a sus seres queridos exhaustiva y minuciosamente.
“Los hemos atendido”, dijo Javier Díaz, enviado de la CNB.
¿Ah sí? ¿Los están buscando?
Sí, aseguró.
¿Cuántos elementos andan en este momento buscando a los jóvenes?, le pregunté.
“Ahora no tengo ese dato”, respondió.
Para las 11 de la mañana, los funcionarios federales les ofrecieron que los atendería un subsecretario, Miguel Torruco, quien hoy mismo fue nombrado subsecretario de Prevención de la SSP.
La familia quiere que el caso lo atraiga la Fiscalía General de la República y que se les informe, que los busquen, los encuentren, los devuelvan a su casa en el Estado de México.
Nada de claridad en qué pasó
Son cuatro jóvenes, prácticamente los cuatro son hermanos, porque tres de ellos son de sangre, y Oscar, de 30 años, maestro de primaria, es esposo de la hermana de Omar, de 25 años, Javier de 27 años y Gregorio de 17.
Al día de hoy sus familias no saben a ciencia cierta qué pasó esa tarde del 3 de febrero del 2026, los jóvenes fueron de vacaciones a Mazatlán, para festejar el cumpleaños de Verónica.
“Nosotros nos fuimos a cenar y ellos a rentar unos ‘racer’, les dieron una ruta y ya no regresaron”; explica Verónica.
Julia, mamá de Oscar, está también en la protesta, sostiene una manta con el nombre de Oscar, de 30 años, es su único hijo varón.
“Que nos escuche personalmente, la presidenta o el secretario Omar”, pidió Julia.
Son dos familias atravezadas hoy por la crisis de desaparición forzada en México, un tema que no le gusta tocar a la presidenta Sheinbaum Pardo y que al día de hoy, según cifras oficiales, suman alrededor de 133 mil personas desaparecidas






Porqué ellos se pregunta García Harfuch
Las autoridades tampoco han logrado establecer qué pasó, ni dan detalles de por qué si tienen detenidos a dos presuntos involucrados, no han encontrado a los cuatro jóvenes secuestrados.
Aunque aseguran que siguen buscándolos.
En la mañanera del viernes 27 de febrero, realizada en Mazatlán, Sinaloa, el secretario de Seguridad dijo que la Policía estatal de Sinaloa detuvo a dos personas, presuntamente relacionadas con el secuestro de los 4 jóvenes.
“En relación con el caso de las 6 personas originarias del Estado de México que fueron privadas de la libertad aquí en Mazatlán, se tiene conocimiento que los hechos ocurrieron cuando se trasladaban en vehículos tipo Razer que habían rentado, y fueron interceptados por un grupo criminal; dos de ellas fueron liberadas posteriormente; cuatro, continuamos en búsqueda”, expuso.
“Gracias a la información que han aportado en sus declaraciones, tenemos muchos más datos para detener a otras personas”, dijo García Harfuch.
¿Por qué desaparecen estas personas?, le cuestionó un reportero.
“Lo que usted pregunta, el móvil, es parte de la investigación, obviamente: ¿por qué justamente los privan de la libertad a ellos? Como lo informó el señor gobernador (Rubén Rocha Moya), aquí acaba de haber un carnaval, hay turismo permanente, y no sucede eso”.
“Entonces, más adelante informaremos el móvil también cuando tengamos a las otras personas detenidas”.






