Por Luis Enrique Ortiz.

La mayoría de las localidades yoreme mayo de Etchojoa tienen problemas de abasto de agua, excepto La Bocana, Basconcobe y Bacobampo y alguna que se me escapa.

En sus nueve comisarías y más de 130 comunidades, los dueños originarios del río padecen tandeos y racionamiento de agua, al tiempo que en sus alrededores no cesan los riegos -por inundación de parcelas- para las siembras en las tierras rentadas al capital privado o en los latifundios formados a partir de la privatización de la propiedad ejidal en 1992.

Decenas de miles de hectáreas se irrigan con las extracciones a la cuenca del río Mayo, paralelamente al sufrimiento de decenas de miles de yoremes, con casos emblemáticos como El Huitchaca, donde sólo reciben agua una vez a la semana y si el yori anda de buenas, hasta dos.

Aún así, utilizando sistemas racionalizadores del vital líquido, se producen alimentos sanos en huertos orgánicos para la seguridad alimentaria, al lado de las secas y polvorientas riberas del río apresado por los embalses de Pilares y Mocúzarit.

Fortalecer las economías indígenas y cuidar el medio ambiente mediante la racionalización, que no racionamiento, del agua sí se puede y prueba una vez más que las localidades de nuestros pueblos originarios, cuidan más el entorno y comprometen menos los recursos naturales de las próximas generaciones.

¿plandejusticiamayo?

Fotos: Valeria Escalante García.