Con algunos ajustes pero con gran celeridad, el el Senado de la República aprobó la reforma a la Ley de Amparo, iniciativa propuesta desde la presidencia de México.
En una sesión nocturna, con 76 votos a favor de Morena y sus aliados, y 39 en contra de la oposición integrada por PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, fue que esta importate reforma fue aprobada.
Presuntamente la reforma busca modernizar y fortalecer el mecanismo de defensa ciudadana, evitar abusos y proteger el interés público.
La reforma incorpora propuestas de académicos, magistrados y autoridades, y ajusta figuras como el interés legítimo y la suspensión del acto reclamado, especialmente en casos sensibles como lavado de dinero, financiamiento al terrorismo y deuda pública. Sin embargo, la oposición critica la celeridad y el alcance de la reforma, argumentando que limita el acceso a la justicia de colectivos ambientales o de salud y favorece la recaudación del Estado.
Estos son los puntos clave que se establecen en la reforma:
- La reforma establece que los juicios de amparo en trámite continuarán conforme a las nuevas disposiciones, lo que la oposición califica de aplicación retroactiva.
- La reforma busca eliminar excesos que permitían evadir impuestos, descongelar cuentas de lavado de dinero o liberar a delincuentes.
- La oposición argumenta que la reforma beneficia a los intereses del Estado y limita el acceso a la justicia de ciertos grupos.
El senador Javier Corral destacó que la reforma moderniza el juicio de amparo mediante herramientas digitales, que serán opcionales para garantizar el acceso de todos los ciudadanos.
Por su parte, el senador Enrique Inzunza señaló que se mantiene el “espíritu original” del amparo como límite frente a abusos, pero se evita su uso exclusivo por élites.
Sin embargo, la oposición sigue criticando la reforma y su impacto en la justicia y la defensa de los derechos ciudadanos.
