Un grupo de 34 familias que habitaban en las parcelas de Campestre El Álamo, ubicado en el Tronconal, fueron desalojadas el pasado 6 de mayo después de que un juez otorgara una orden judicial a favor de un supuesto dueño de la parcela.
Las familias afectadas aseguran que han vivido en el lugar durante más de 30 años y que han pagado impuestos y servicios desde 1997. Sin embargo, en los últimos siete años, la propiedad ha cambiado de manos varias veces, lo que ha generado confusión y problemas legales; todo esto a pesar de que las familias cuentan con recibos de pago de los terrenos.
Los afectados denuncian que el desalojo fue realizado de manera violenta y sin previo aviso, lo que les ha dejado sin hogar y con sus pertenencias en la calle. Ahora, se manifiestan de manera pacífica para exigir justicia y que se les permita regresar a sus hogares.
“Queremos regresar a nuestros hogares. Lo único que buscamos es una respuesta (de las autoridades)”, comenta Beatriz Adriana Montijo, madre de familia afectada por el desalojo.
Las familias aseguran que no invadieron la propiedad y que compraron los terrenos de manera legal, por lo que consideran injusto el desalojo.
Piden a las autoridades que intervengan y resuelvan su situación de manera pronta y justa.
