Han pasado más de diez años del derrame tóxico en el Río Sonora, y por fin la empresa Grupo México aceptó cumplir con la reparación integral de los daños ambientales, sociales y sanitarios ocasionados por la contaminación generada en 2014 por la mina Buenavista del Cobre, ubicada en el municipio de Cananea, Sonora.

Fue la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien dio a conocer la información sobre el acuerdo al que se llegó con Grupo México, mismo que calificó como “muy importante” e incluso histórico, al confirmar que la minera, propiedad del empresario Germán Larrea, asumirá el cumplimiento de prácticamente todas las demandas planteadas por las comunidades afectadas.

Sheinbaum reconoció que durante años Grupo México se resistió a concluir las obras de remediación, pero que, tras un trabajo coordinado encabezado por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, y el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, la empresa accedió a cumplir.

“Grupo México no quería acabar las obras, pero al final decidió cumplir”, señaló la presidenta.

Entre las acciones de resarcimiento anunciadas se encuentran la construcción de clínicas para atender a la población afectada, la remediación y restitución de suelos contaminados, así como la instalación de un sistema permanente de monitoreo de la calidad del agua en la cuenca del Río Sonora.

El plan de reparación será presentado oficialmente este martes en la región afectada.

El derrame ocurrió el 6 de agosto de 2014, cuando una falla en la mina Buenavista del Cobre provocó la liberación de 40 millones de litros de sulfato de cobre acidulado en los ríos Bacanuchi y Sonora. La contaminación recorrió más de 250 kilómetros, afectando a unas 24 mil personas en al menos ocho municipios.

Diversos estudios y testimonios comunitarios han documentado enfermedades en la piel, afecciones respiratorias, daños renales y casos de cáncer, además del cierre de pozos y la suspensión del suministro de agua potable.

En 2024, integrantes de los Comités de Cuenca Río Sonora denunciaron un aumento inusual de enfermedades graves y de la mortalidad en la región, una situación que atribuyen directamente a la exposición prolongada a metales pesados como arsénico, plomo y cadmio.

En el mismo contexto, Sheinbaum destacó que los trabajadores de la Sección 65 de la mina de Cananea decidieron levantar una huelga que se prolongó por casi 18 años, luego de alcanzar un acuerdo de resarcimiento como parte del Plan de Justicia para Cananea, otro hecho histórico.

La presidenta subrayó que este acuerdo representa un precedente para Sonora y reiteró que es indispensable que Grupo México “termine de pagar todo lo que tiene que pagar” por los daños provocados por el derrame.

Del trabajo realizado durante años por los Comités Cuenca Río Sonora (CCRS), la presidenta no mencionó nada. Cabe destacar que la organización se formó a raíz de la indiferencia de los tres niveles de gobierno luego del derrame provocado por Grupo México; demandando desde su inicio la reparación integral de los daños, remediación del río y todo su ecosistema, atencón a la salud de las y los pobladores de la cuenca del Río Sonora y la participación de las víctimas en las desiciones que se tomen sobre como se atiende el impacto de la contaminación.