Texto y fotos: Axel Hernández

“Agua de lluvia para las casas, pozos para las empresas”, fue el reclamo hecho por vecinos y vecinas de Santa Úrsula que se oponen a la Copa del Mundo; señalan al alcalde de Coyoacán como responsable del hostigamiento policial en contra de la asamblea.

La asamblea dominical del bajopuente del Estadio Azteca, que reúne a habitantes y colectivos de Santa Úrsula Coapa y otras regiones del sur de la ciudad organizados contra la Copa del Mundo 2026, se realizó en paralelo a la visita que la jefa de gobierno Clara Brugada realizó a esta colonia este 22 de febrero.

El rechazo de estas vecinas y vecinos al Mundial de Fútbol, junto a la denuncia de múltiples problemáticas relacionadas a este evento como el desabasto de agua, la turistificación y la gentrificación en colonias aledañas al Coloso de Santa Úrsula, quedó plasmado en intervenciones gráficas realizadas en vallas publicitarias y columnas del bajopuente, ante una posible visita de Brugada a las inmediaciones de este espacio en disputa.

Como cada semana, la asamblea realizó una pinta de grandes dimensiones sobre la lona que trabajadores de la empresa Coca Cola colocaron sobre la valla publicitaria, luego de múltiples intervenciones gráficas al gran escaparate que anuncia el patrocinio de esta empresa transnacional vinculada con la explotación desmedida de agua en México.

Un balón de fútbol con forma de cráneo y la frase “Detrás de la Copa las fosas” fueron el mensaje que la asamblea dejó este domingo, inspirado en las madres buscadoras de Jalisco que han encontrado fosas clandestinas en los alrededores el Estadio Acron en Guadalajara, Jalisco, una de las tres sedes mexicanas de la Copa Mundial.

Acuíferos para las empresas, agua de lluvia para las casas

De la visita de Clara Brugada a Santa Úrsula, sus habitantes se enteraron con pocos días de anticipación, cuando se convocó a que las personas beneficiarias del programa “Cosecha de lluvia y calentadores solares” acudieran al evento que tuvo lugar en lo que una de las vecinas entrevistadas por Desinformémonos denominó como “los límites del pueblo”.

Esta habitante de Santa Úrsula, que ha solicitado el resguardo de su identidad por temor a represalias por parte de la estructura morenista en la colonia, narró que, además de la convocatoria enviada vía digital, algunas personas tocaron casa por casa para invitar a la gente a sumarse al evento de Brugada; no obstante, no fue convocada la asamblea vecinal que cada domingo, desde hace casi seis meses, ha denunciado la escasez hídrica por el desarrollo inmobiliario desmedido.

Durante el evento, Brugada hizo énfasis en el que calificó como el proyecto integral de infiltración de agua de lluvia más grande del país, que además de los recolectores habilitados en viviendas incluye dos tanques de almacenamiento y un “jardín pluvial”, que estará situado justo a un lado del bajopuente que la asamblea de vecinos ha reclamado como un espacio de uso comunitario.

Obras del parque Pluvial, unas de las más visibles en los alrededores del Estadio Azteca

Adolfo Lara, habitante de Santa Úrsula e integrante de la asamblea del bajopuente, reconoció en entrevista que programas como el destinado a la cosecha de lluvia pueden ayudar a combatir el desabasto de agua en los hogares, pero señala que no son la solución de fondo: “por un lado se da agua de lluvia para las casas, para las personas que cotidianamente tienen escasez de agua, pero por otro lado el agua de los acuíferos se da para las empresas. A ellas si les ponen un pozo, como el del Estadio Azteca, como es la empresa Coca-Cola, o FEMSA, que está aquí a una calle del estadio, o como Bonafont, que está cruzando la Calzada de Tlalpan”.

La responsabilidad que tienen las empresas en el aumento del estrés hídrico en el sur de la ciudad y la corrupción con la que operan las corporaciones dedicadas al desarrollo de megaproyectos habitacionales también fueron señaladas por Adolfo, quien señaló que “a inmobiliarias como Be Grand o Mantik las autoridades les permiten construir pozos privados. Esa política hace que el agua esté para los grandes proyectos, para los negocios, y que ellos sean los que disfruten del agua de la red, y que la gente sólo se apoye con agua de lluvia. Para mí es una política equivocada”.

La lucha en defensa del agua ante el avance de los proyectos inmobiliarios ha movilizado al pueblo de Santa Úrsula y a otras comunidades sureñas de la capital desde hace varios años. Ahora, con la llegada del Mundial de fútbol, temen que la demanda del estadio y los complejos habitacionales circundantes empeore el desabasto que de por sí ya existe en estas comunidades.

Incrementa el hostigamiento policial

La presencia de Clara Brugada en Santa Úrsula no pasó desapercibida en las calles y avenidas de este pueblo originario. Personal de la Secretaría de Obras limpiando banquetas y numerosos vehículos de policías en la zona evidenciaron el gran operativo desplegado para la visita de la jefa de gobierno y de otros miembros de su gabinete, entre ellos el secretario de Vivienda, Inti Muñoz, el secretario de Gestión Integral del Agua (Segiagua), José Mario Esparza Hernández, la secretaria del Medio Ambiente (Sedema), Julia Álvarez Icaza, y el alcalde de Coyoacán, Giovani Gutiérrez.

Fueron policías que responden a la administración de Gutiérrez quienes arribaron al punto de la asamblea y amedrentaron a uno de sus participantes, amenazando con llevarlo detenido por escribir con pintura la palabra “gentrificación” en una de las columnas del bajopuente. Ante la rápida respuesta de otros miembros de la asamblea llegaron varias patrullas con logotipos de la alcaldía Coyoacán, de las que descendieron uniformados que agredieron verbalmente a las y los manifestantes. 

“El alcalde quiere tener las cosas asépticas, fingir que no hay ningún conflicto aquí, y por eso vinieron a amedrentar, a estar diciendo que que no teníamos derecho de estar aquí, pero finalmente vieron que sí tenemos derecho y que lo hemos estado haciendo cotidianamente durante estas reuniones en el bajopuente cada fin semana”, narró Adolfo Lara, quien ahondó en su lectura de la agresión al señalar que “es un poco contrastante que mientras unos policías de la alcaldía nos estaban reclamando, la policía que viene de el gobierno central ya nada más está vigilando y no nos amedrenta ni nos dice nada, nada más está aquí pendiente. Pensamos que es más bien el alcalde el que quiere que no haya conflictos con su imagen, y por eso venían un poco con el ánimo quizá de agredir o de amedrentar para que nos fuéramos”.

Uno de los policías solicitó no realizar más pintas en el puente, pues recién había sido pintado de tonos morados como parte de las remodelaciones de los alrededores. No obstante, para las y los participantes de la asamblea del bajopuente, este episodio se suma a la cada vez mayor presencia de uniformados en las actividades que convocan y prevén que, conforme se acerque el inicio del Mundial, el hostigamiento policial contra su organización aumentará.

Los esfuerzos de la asamblea del bajopuente continúan. Para protestar contra la turistificación, convocó una movilización el próximo 27 de febrero a las 11 de la mañana, desde el metro Chilpancingo hasta la Secretaría de Turismo (Sectur), donde pretenden entregar un pliego petitorio y realizar un mitin político.


Publicado originalmente en http://Desinformemonos