POR: REYNA HAYDEE RAMÍREZ

CIUDAD DE MÉXICO.- En la víspera del Día Internacional de la Mujer, en un jardín dentro de Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo daba un discurso ensalzando su lema: “Llegamos todas”; mientras afuera, mujeres afectadas por la violencia y desapariciones en México,pintaban su propio lema en la plancha del Zócalo y en las vallas de acero que resguardan Palacio Nacional: “Presidenta NO llegamos todas”, “Claudia atrévete a escucharnos”.

 Esta mañana, Sheinbaum Pardo recibió a diplomáticos que desde los Países Bajos le trajeron tulipanes como un regalo especial por ser la primera mujer presidenta de México, ahí ella dio su discurso por los derechos de las mujeres, mientras afuera, en el Zócalo, mujeres pintaban enormes letras blancas y trabajadores terminaban de blindar Palacio Nacional porque este sábado miles de mujeres protestarán ahí, este #8M2025.

 Previamente, en la conferencia matutina, Sheinbaum Pardo dijo que el gobierno de los Países Bajos le ofreció ponerle su nombre a un tulipán de edición especial, pero ella les pidió que mejor le llamaran “Mujer Indígena Mexicana” y así se le bautizó en una ceremonia en el jardín Nezahualcóyotl de Palacio Nacional. Mientras afuera en una de las vallas de acero que su gobierno mandó colocar, se puede leer una petición de Justicia para: “Xochitl Susana, mujer indígena desaparecida y localizada sin vida (junio 2024). Víctima de feminicidio”.


Ante la comitiva de diplomáticos europeos, la presidenta dijo sentirse parte de la cultura indígena, por el sólo hecho de ser mexicana y añadió: “La mujer indígena es la esencia de la resistencia, la resistencia frente el abuso, la resistencia frente a la discriminación…”.

“Por eso este reconocimiento que se hace desde los Países Bajos, no solamente a la mujer mexicana, sino a la mujer indígena mexicana, pues es algo extraordinario, porque es el reconocimiento de que en efecto llegamos todas a la Presidencia de la República”, aseguró Sheinbaum.

Dijo que para ella, el 8 de marzo es un día de reflexión y de lucha por los derechos de las mujeres, para que no sean discriminadas, para que tengan acceso a la salud, a una vida libre de violencia, a la cultura y acceso a todos los derechos. Afuera, en el Zócalo, las madres buscadoras de sus familiares desaparecidos, le reclaman que no las recibe, que no las escucha, que sus actos son simulación.

 

“Al decir que llegamos todas, significa que hay presidentas en cualquier lugar, en cualquier espacio… todas las mujeres que se dedican a ser madres, son presidentas de la República, todas las mujeres somos presidentas de la república, llegamos todas juntas, y eso representa un reconocimiento a la mujer mexicana”, dijo la presidenta en su retórico mensaje.

Pero en México, hay cientos de mujeres que se dedican a ser “madres buscadoras” que con recursos propios tratan de encontrar a sus seres queridos desaparecidos, con escaso o nulo apoyo gubernamental y que reiteradamente han buscado ser escuchadas, antes con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y ahora por la presidenta.

El Movimiento por Nuestros Desaparecidos al menos 42 colectivos de búsqueda en 16 de los 32 estados del país.

Al final de su primer mes de gobierno, la presidenta Sheinbaum Pardo, a pregunta expresa en la conferencia matutina, se refirió brevemente a que darán apoyo a los colectivos de personas desaparecidas. Aún no se tienen detalles.

En México se contabilizan ya alrededor de 120 mil desaparecidos. De acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas en los primeros cien días de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo han desaparecido 4 mil 10 personas. 

En promedio 40 personas desaparecidas cada día, esto es un aumento del 60 por ciento más que en el sexenio de López Obrador, se indica en una nota más completa de la página A dónde van los desaparecidos. https://adondevanlosdesaparecidos.org/2025/01/14/sheinbaum-100-dias-y-4000-desapariciones/.


Seguridad reforzada

Colocar placas metálicas alrededor de Palacio Nacional, y otros edificios públicos y privados en el centro histórico de la Ciudad de México, se usa para contener a manifestantes y evitar daños a los inmuebles y no es nuevo; el mismo expresidente Andrés Manuel López Obrador, de Morena, al menos en su último año las colocó frecuentemente y terminó su sexenio con Palacio Nacional amurallado.

A diferencia de su antecesor, la primera presidenta mujer en México ha optado no solo por colocar las  vallas, sino por ampliar el espacio cercado y reforzar las placas metálicas con soldadura, enormes tanques de agua y con alambre de acero agarrado a maceteros y la estructura de fierro de la entrada del Metro Zócalo.

“(Poner vallas) es como cerrarse a lo que justamente manifestamos, a nuestros derechos, a todo lo que está ocurriendo con las mujeres”, expresó Silvia Contreras, quien llegó de Hidalgo y pide justicia para Jessica García, asesinada a sus 23 años en 2024.


 En la mañanera del 5 de marzo, el reportero Luis Fernando Salas, le cuestionó a la presidenta si no quitaría las vallas ahora para el 8M y que por el hecho de ponerlas, mujeres feministas lo ven como una falsedad de su frase “Llegamos todas”. La presidenta respondió que las vallas son para seguridad de las mismas manifestantes, de las mujeres policías y para proteger Palacio Nacional.

 “Llegamos todas, todas llegamos”, argumenta la presidenta, “el problema es que cuando quieren quemar la puerta de Palacio Nacional, pues hay que proteger, porque la otra opción sería poner mujeres policías, y entonces ahí si no llegamos todas.

“Entonces las vallas son de protección para ellas, incluso aquellos grupos que toman la decisión de utilizar métodos con objetos peligrosos”, señaló.

 Sandra Soto llegó  hace tres días desde Coahuila para participar en la movilización del #8M y  exigir justicia para su hermana, Serimar, asesinada en 2017. Está indignada por los dichos de la presidenta Sheinbaum sobre su lema “Llegamos todas” y las vallas de acero.

 

“El llamado que le hacemos a Claudia Sheinbaum, que cristalice su discurso de que ‘llegamos todas’ no llegamos todas, faltamos muchas, faltó Serimar, faltó Fatima, faltó Claudia, faltó Lupita, faltó Olga, faltaron muchas mujeres que han sido asesinadas. 

“Y que todavía faltamos todas nosotras, porque ella dice que protege el Palacio Nacional para proteger a las mujeres y las mujeres nos hemos quedado de este lado de la valla, protege a las mujeres que están dentro de Palacio Nacional ¿Y pero nosotras? Esa es la clara muestra de que tenemos un gobierno que nada más es simulación”, lamentó Sandra. 

Sandra se acompaña de otras mujeres que han llegado de Chiapas, Tamaulipas, Hidalgo y otros estados y piden justicia para mujeres, familiares, que han sido violentadas, desaparecidas o asesinadas.

 “Tenemos 13 mujeres asesinadas al día, hay madres destrozadas y familias rotas y un sistema judicial corrupto, indiferente, que hay que ponerle lupa”; señaló Sandra.


Un tulipán morado

Wilfred Mohr, embajador de los Países Bajos, externó que el tulipán que se entregó a la presidenta, es un tributo al poder de las mujeres en todo el mundo.

 “Hoy le entregamos a usted en representación de la mujer indígena mexicana”, le expresó el embajador.

 “Mañana en el Día Internacional de la Mujer, celebraremos a todas las mujeres de México, además celebraremos el liderazgo, la determinación y los logros de usted señora presidenta, una mujer que encarna la resiliencia y el coraje que ha defendido por sus derechos y su lugar en la historia.

El Día Internacional de la Mujer es un recordatorio de su lucha de décadas, y mencionó que en 1909 cuando un grupo de mujeres se atrevieron a exigir igualdad en una época en que tales aspiraciones parecían imposibles.


“Es un gran orgullo, que el día de hoy también celebramos la primera mujer en la historia en asumir la presidencia de los Estados Unidos Mexicanos, algo impensable en 1908, han pasado 70 años desde que se consiguió el derecho al voto a las mujeres de México, hasta la elección de una mujer para el cargo más alto.

“Señora presidenta, este logro no es un triunfo para México, sino también para nosotros, vemos este momento como un ejemplo inspirador, nos obliga a reflexionar sobre los obstáculos que impiden a la elección de una Primera Ministra en los Países Bajos”, externó el embajador.

 Afuera, en Zócalo, las vallas se empezaron a poner desde la noche del 4 de marzo, camiones cargados de placas de acero llegaron, incluso derribaron algunas de las siluetas de niñas que ya habían colocado las mujeres que llegaron más temprano a iniciar su protesta. Ayer continuaban reforzando, mientras mujeres solidarias se sumaban a pintar las placas con mensajes en demanda de justicia, alusivo al #8M.

 Y detrás en la zona franca que queda entre Palacio Nacional y las murallas de acero de casi tres metros de alto, militares vigilan lo que sucede en el Zócalo, el arribo de más y más mujeres, que se confunden con otros manifestantes y con turistas que buscan un acceso a Catedral.


Texto e imágenes: Reyna Haydeé Ramírez