REYNA HAYDEE RAMÍREZ
CIUDAD DE MÉXICO.- El secretario de Seguridad Pública en México, Omar García Harfuch, evadió hoy responder sobre el repunte de la violencia en Baja California Sur, que este fin de semana dejó diez muertos entre ellos una ciudadana que fue alcanzada por una bala perdida.
A pregunta expresa sobre qué está pasando en Baja California Sur con el incremento de la violencia desde hace dos meses, o si tenía reporte de los diez asesinatos, Harfuch movió las manos en señal de que no respondería.
El secretario de Seguridad guardó silencio y con ademanes pidió el apoyo del personal Comunicación Social, quienes ya se acercaban a toda prisa para formar una barrera y evitar que se le cuestionara por temas de seguridad, pero no se le impidió el paso a los “youtubers” que se le acercaron a saludarlo o tomarse fotos con él.
También se tomó su tiempo para tomarse fotos con sus compañeros del Gabinete de Seguridad.
Harfuch fue abordado mientras “youtubers” rodeaban a la presidenta Claudia Sheinbaum, para felicitarla por su cumpleaños número 63. Sonriente la presidenta invitó a los presentes a acercarse a partir un pastel, ahí mismo recibió diversos regalos, principalmente ramos de flores.
Antes, en la lluvia de temas adicionales al final de la conferencia matutina, se le preguntó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo si había algún reporte sobre los diez homicidios del fin de semana en Baja California Sur.
La presidenta respondió “Ya terminamos, mañana si quieres, mañana con gusto”.
Asesinan a diez este fin de semana
Este fin de semana, del 20 al 22 de junio, diez personas fueron asesinadas en los municipios de La Paz, Comondú y Loreto, en enfrentamientos entre presuntos grupos delincuenciales.
En el pueblo mágico de Loreto, una de las víctimas fue Francisca Albertina Osuna Perpuli, ama de casa, de 53 años, quién recibió una “bala perdida” cuando se encontraba dentro de su vivienda.
“Lamento la pérdida de un compañero de la Procuraduría y una señora de Loreto que fue alcanzada por las manos criminales sin tener nada que ver en estas cosas”, externó el gobernador de Baja California Sur, Victor Manuel Castro Cosio.
Hasta hace un par de meses, las autoridades estatales destacaban a Baja California Sur como uno de las entidades más seguras del País, pero el 16 de abril de este año ocurrió el asesinato de un presunto delincuente en el Malecón de La Paz, lo que desató la ola de violencia que se ha mantenido a la fecha.
Días después, el 22 de abril, en La Paz fue asesinado el comandante de la Agencia Estatal de Investigación Criminal de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Ulises Omar Cota Montaño, sobrino del exgobernador y funcionario federal de la Sader, Leonel Cota Montaño. Ese mismo día en Guerrero Negro, comunidad al norte del municipio de Mulegé, asesinaron a un mando de la Secretaría de la Defensa Nacional, Sedena.
De abril a junio ha escalado la violencia, a pesar de que el propio García Harfuch y el general de la Sedena, Ricardo Trevilla, se han desplazado a esa entidad para encabezar reuniones de seguridad.
De acuerdo con comunicados oficiales se ha reforzado la presencia militar y de policías, con más de 250 efectivos en los municipios del norte del Estado y han logrado decomisos de armas, drogas y arrestos importantes, pero la violencia no para.
La Mesa de Seguridad reveló que esta violencia es provocada por el enfrentamiento entre presuntas facciones del Cártel de Sinaloa, enfrentados en ese estado, desde agosto del 2024, tras el arresto en Estados Unidos de su líder Ismael Zambada.
A decir de las autoridades locales, desde abril de este año su confrontación se extendió a los cinco municipios de Baja California Sur: Los Cabos, La Paz, Comundú, Loreto y Mulegé.


Redacción e imágenes: Reyna Haydeé Ramírez.





